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lunes, 19 de septiembre de 2022

10 CLAVES PARA LA CAZA DEL JABALI EN ESPERA AL PASO

En la revista del mes de Junio de 2022 de Jara y Sedal, fruto de mi colaboración con mutuasport, fue publicado un artículo propio sobre las 10 CLAVES PARA LA CAZA DEL JABALI EN ESPERA, AL PASO seguridad en las esperas. Mi hija posa con la revista como recuerdo de dicho hecho que tanto me alegro.




Dicho artículo fue publicado posteriormente en la propia web de mutuasport,

Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, pues si bien es cierto por cuestión de espacio fue retocado en la revista, para mi gusto de más, espero os guste:



Las esperas a los jabalís pueden suponer todo un reto, y más si cabe cuando no es posible cebarlos y tenemos que cazarlos “al paso”. A continuación facilitamos 10 claves para este tipo de cacería, sin obviar el factor más determinante, LA SEGURIDAD.


1. SEGURO PREMIUM MUTUASPORT. La seguridad no se debe negociar nunca, y tener un buen seguro que te cubra en caso de necesidad no sólo es una obligación, sino la mejor opción. Tener el mejor seguro del mercado, con las mayores coberturas da la tranquilidad suficiente para afrontar con garantía de tener todo cubierto en caso de problemas. Hay que ponderar que no hay acto más responsable para nuestros semejantes que tener dichas coberturas.


2. REPASAR QUE TODO EL EQUIPO Y DOCUMENTACIÓN SE ENCUENTRA EN PERFECTAS CONDICIONES. Arma limpia y con sus mecanismos y orificios sin obstrucciones, munición sin presentar defectos. Pápeles en regla, tales como permisos de armas, guías, licencias de caza y permisos o precintos para el desarrollo de la actividad. Aparatos eléctricos a utilizar, siempre con carga completa, incluyendo a poder ser una pequeña batería portátil, para no quedarnos fuera de juego con el móvil o la linterna.


3. MONOCULAR NOCTURNO O TÉRMICO Y CASCOS DE PROTECCIÓN AUDITIVA. Este tipo de equipos supone una superioridad para los esperistas en sus esperas y puede que los animales pierdan cierta defensa e incluso que estemos renunciando a cierta esencia… pero no se puede obviar que su uso da unas opciones de recrearse de la actividad nocturna, así como de desarrollar claramente la seguridad en nuestros aguardos al poder identificar mucho mejor nuestro entorno y las piezas a abatir, por no decir que en el caso de los cascos, nos ayuda a proteger nuestra audición, y cada detonación para nuestra desgracia, cuenta. La seguridad no se debate. 


4. ROPA DE ABRIGO. Sea la época que sea, no debemos menospreciar las bajadas de temperatura que se dan en el campo con la caída del sol, y siempre dentro de una lógica debemos recordar abrigarnos adecuadamente. El calor se sobrelleva mejor que el frío y en caso de tener que alargar una espera, esa chaqueta que parecía abultar tanto en el morral, no será ni mucho menos un estorbo.  En época de mosquitos además, también es buen aliado y complementa de lujo al repelente. Una buena opción que cada vez más se ve en redes sociales, es el uso de guantes térmicos que permiten utilizar dispositivos táctiles.


5. BOTIQUÍN COMPLETO. Parece una bobada, pero muchos cazadores en sus morrales no llevan ni una simple tirita, cuando si van cargados con otras muchas cosas, que posiblemente no sean tan elementales como este tipo de material que en caso de necesidad puede evitarnos un problema. Mi botiquín ideal, llevaría unas tijeras pequeñas, tiritas, alcohol, una venda, gasas, esparadrapo, unas pinzas, paracetamol y en caso de ser alérgicos, unas pastillas de este tipo.


6. EL PUESTO “AL PASO”. En muchos cotos no es posible realizar un cebado o cazarles fuera de las zonas de daños, como bañas, que nos permita parar un animal, y de esa manera facilitar la tarea de localización, de identificación y por último de disparo. Es por ello que es clave para elegir nuestro puesto, saber bien las querencias de los animales, para intentar colocar nuestro puesto de tal forma que permita poder aguardarle en unas condiciones mínimas de espacio y tiempo que nos permita verle con claridad y tiro si procediese. Debería de estar en predisposición de poder realizar lances en los que la trayectoria de la bala sea limpia y quede enterrada, evitando zonas de piedras y rebotes y rehusando siempre de tirar al viso. El aire es fundamental y es por ello que es necesario tener planteada más de una estrategia para elegir en el momento señalado. Naturalizar el lugar donde estaremos sentados es más que recomendable, a poder ser con antelación como mandan los cánones.


7. SIEMBRAS, ALIADAS Y AYUDA AL AMIGO AGRICULTOR.  En línea con el anterior punto, buscar nuestros puestos en siembras o campos de labor, no sólo nos hace estar en un punto caliente del coto donde la querencia está garantizada con menor o mayor frecuencia, que puede incluso para aquellos que tienen menos tiempo para leer el campo solventar el tener menos miradas las querencias, sino que además como mínimo nuestra presencia ayudará a paliar aunque sea mínimamente los daños  que sufren los agricultores, tiremos o no tiremos, y es que la caza en muchas facetas tiene que ser gestión y aliviador de daños.


8. COMUNICACIÓN. Comunicarse con el resto de cazadores del coto que tengan permitido o tengan previsto salir esa noche al campo es vital, para saber dónde estará cada cual colocado, evitando posiciones en el monte que puedan ser peligrosas y a la postre dar con equivocaciones fatales. Sé que los cazadores por norma somos reacios a compartir nuestras ubicaciones para evitar dar pistas a otros sobre nuestros cazaderos, pero la seguridad debe de estar por encima de estas cosas siempre. Es mejor que un compañero termine haciéndose con un jabalí en un puesto preparado por uno, que tener que lamentar desgracias futuras por guardar un secreto. A la contra, si un compañero de coto, ya nos informa que estará en cierta zona, que menos que buscar o colocarse en otro lugar lo suficiente alejado.


9. LA CALMA. En el puesto es conveniente mantener la tranquilidad y dar el mayor sentido de la palabra a la modalidad que estamos practicando, “espera”. Si tenemos la inmensa fortuna de que algún animal entra a nuestra zona de tiro, verificaremos que se trata del animal que deseábamos abatir. En caso de haber tenido un lance mantendremos la calma, y daremos unos minutos al sosiego y a escuchar el campo, para conseguir la mayor información posible en caso de que el animal no quede en el sitio. Pasado este tiempo y si ya hemos decidido dar por acabada la noche, con la linterna o aparato de visión nocturna o térmica intentaremos desde nuestra posición determinar si está el guarro en el suelo o si por el contrario no se le ve. Sea como fuere nos acercaremos a la zona de tiro con la linterna y/o frontal encendido. Si en las inmediaciones se localizase el animal, nos reafirmaremos en que está completamente muerto, antes de acercarnos para sacarlo. Los cochinos heridos son peligrosos independientemente de su tamaño, y nos pueden crear situaciones de peligro innecesarias. Si por el contrario no viéramos el animal y este hubiera marchado herido, sobre todo en situaciones donde el jabalí se hubiese enmontado, es mejor dejar el cobro y el pisteo para el día siguiente a la luz del día y en caso de no poder nosotros, pedir el favor a algún amigo. Andar de noche por el monte supone riesgo y más si tenemos que salir de nuestras zonas de seguridad marcadas y sin saber en qué estado estará el animal. Insisto en que posponer esta situación es la mejor decisión segura posible.



10. LA RETIRADA. En último lugar, con lance mediante o no, toca volver a casa. Con el arma descargada y enfundada, y resto del equipo recogido, incluyendo vainas vacías y residuos que hayamos podido generar, abandonaremos nuestro puesto, incidiendo en este punto en llevar linternas encendidas para no sólo alumbrar nuestro camino sino para también ser visto sin lugar a equívocos por posibles compañeros. Salir del puesto generando ruidos no naturales, como silbidos, no es mala opción, con el único fin de dejar bien a las claras que quien se mueve es una persona y no otra cosa quien se está moviendo de vuelta. Los posibles espantes de animales, no justifican poner en juicio nuestra seguridad.



Daniel Gómez García

Creador de Playmocaza.es

Cazador federado de Castilla la Mancha


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martes, 11 de enero de 2022

DIEZ REGALOS PARA CAZADORES ESTAS NAVIDADES

 



 El pasado 03 de enero de 2022, escribí para el blog de mutuasport fruto de mi colaboración con mutuasport, un artículo titulado "Diez regalos para cazadores estas Navidades" 


Os dejo enlace al mismo aquí, pincha.


Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:


Nunca es tarde si la dicha es buena, y aunque ya soy un poco “talludito”, la ilusión por las navidades y por los presentes de sus majestades de oriente sigue patente en mí. 

Como cada año ya preparo con esmero y cuidado la carta, que tan pronto como me sea posible, entregaré en el buzón real, para que esta llegue a los reyes magos, y aunque mi principal petición sigue siendo la misma  que la última navidad, la del fin del covid y la mayor salud posible para todo el mundo, si bien es cierto, siempre hay cositas que a un nivel más concreto pediré y que por supuesto a todo aquel que me lea recomendaría. 

La lista que dejaré a continuación se puede resumir como la lista de los 10 regalos imprescindibles para cazadores de estas navidades, y que espero que a indecisos o a lectores que buscan inspiración les pueda ser interesante:


1. SEGURO PREMIUM MUTUASPORT. La seguridad no se debe negociar nunca, y tener un buen seguro que te cubra en caso de necesidad no sólo es una obligación, sino la mejor opción. Tener el mejor seguro del mercado, con las mayores coberturas da la tranquilidad suficiente para afrontar con garantía de tener todo cubierto en caso de problemas.


2. CHAQUETA SOFTSHELL EN COLOR NARANJA. Que el verde nos sienta bien y es con el que más a gusto nos sentimos lo cazadores es evidente, pero cuando estamos cazando la seguridad debe siempre primar, y con prendas de alta visibilidad conseguiremos siempre estar bien visibles y así poder evitar posibles complicaciones. Evidentemente que la chaqueta sea de un material moderno, que te mantenga caliente y te proteja de las adversidades climatológicas es cuanto menos deseable. Además nuevas normativas que se siguen extendiendo por el país ya obliga a su uso, con lo que contar con una chaqueta en nuestro equipo nos puede ser de gran ayuda.


3. MONOCULAR NOCTURNO O TÉRMICO. Sé que para muchos este tipo de herramientas supone una ventaja para los cazadores en sus esperas nocturnas y que reduce la esencia de éstas… pero para mí, te da unas opciones increíbles para poder disfrutar de la actividad nocturna, así como ampliar netamente la seguridad en nuestras esperas al poder identificar mucho mejor nuestro entorno y las piezas a abatir. La seguridad no se debate.


4. BOTIQUÍN COMPLETO. Parece una tontería, pero muchos cazadores en sus morrales no llevan ni una simple tirita, cuando si van cargados con otras muchas cosas, que posiblemente no sean tan elementales como este tipo de material que en caso de necesidad puede evitarnos un problema. Mi botiquín ideal, llevaría unas tijeras pequeñas, tiritas, alcohol, una venda, gasas, esparadrapo, unas pinzas, paracetamol y en caso de ser alérgicos, unas pastillas de este tipo.


5. CALCETÍNES Y GUANTES TÉRMICOS. Un clásico de toda la vida que siempre funciona, vienen bien y que es elemental sobre todo en jornadas de frío invierno y en caza de a parado. En el caso de los guantes además pediré de estos que permiten utilizar dispositivos táctiles, y es que uno con los años se vuelve un poco cómodo.


6. BATERÍA EXTERNA. El móvil puede ser un elemento que pueda distraer más que otra cosa en la caza, pero utilizándose correctamente puede ser una gran herramienta para registrar datos, inmortalizar nuestras jornadas, pero incluso en caso de necesidad poder hacer una simple llamada puede evitarnos más de un quebradero de cabeza.


7. PARAGUAS-SOMBRILLA Y EQUIPO PARA LA LLUVIA. Si hay algo incómodo para cazar, sin duda es la lluvia, y tener un equipo para protegernos de esta y así mantenernos calientes y secos es cuanto menos esencial. Yo además como acostumbro a grabar mis jornadas para mi canal de caza, voy a pedir incluso chubasqueros para las cámaras, ahí queda eso.


8. CASCOS ELECTRÓNICOS. Que los cazadores perdemos audición no es nada nuevo, pero que habiendo herramientas a nuestro alcance que nos permiten protegerla, y que incluso a los que ya han perdido parte de la misma, puedan oír mejor, me parece indispensable contar con ellos en todo equipo de caza. Yo en mi caso, que ya los tengo, los voy a pedir infantiles, para que mi hijo cuando me acompañe también esté protegido.


9. CUCHILLOS DESOLLADORES Y DESCARNADORES PROFESIONALES. A ninguno se nos escapa que tener una navaja, un cuchillo o incluso un buen rematador es indispensable para el ejercicio de la caza, pero muchos descuidamos el tratamiento del animal abatido, y terminamos intentando apañarnos con lo que sea, lo que en muchos casos termina con emplear más tiempo del deseado, un mal aprovechamiento de la carne o en el peor de los casos haciéndonos un corte. Con lo que tener un buen equipo también para este fin es recomendable.


10. PLAYMOCAZADORES para los peques de la casa. Bueno no podía acabar la lista sin hacer mención a PLAYMOBIL, por supuesto, y es que en mi casa nunca faltan estos muñecos primeramente para mi colección, pero seguidamente para mi hijo. Todos queremos que nuestros pequeños sigan nuestros pasos y se inicien en la caza, pero una faceta primordial para ello es el juego y el desarrollo de su imaginación y creatividad, y sin duda con los clicks de playmobil podrán hacerlo, pudiendo recrear en casa pequeños ganchos, esperas y recechos, y entre tanto a nosotros se nos caerá la baba e incluso podremos explicarles muchos de los factores que les ayudarán a entender nuestra actividad. 


Espero os haya gustado mi lista, y que os haya servido de inspiración a para elaborar las vuestras, pero antes de despedirme, ¿qué regalo o deseo hubierais incluido vosotros? Os leemos, y os deseamos una Feliz Navidad y próspero año nuevo a todos.


Daniel Gómez García

Creador de Playmocaza.es

Cazador federado de Castilla la Mancha


miércoles, 25 de agosto de 2021

La caza es la mejor herramienta de gestión para el control de las especies cinegéticas




 El pasado 10 de agosto de 2021, escribí para el blog de mutuasport fruto de mi colaboración con mutuasport, un artículo titulado "La caza es la mejor herramienta de gestión para el control de las especies cinegéticas" que evidentemente intentar acercar esta idea a través de su lectura.

Os dejo enlace al mismo aquí, pincha.


Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:

ES NECESARIO EL CONTROL POBLACIONAL DE LAS ESPECIES, Y NADA COMO LA CAZA PARA ELLO.


Vaya por delante que éste que escribe no deja de ser un aprendiz de todo lo que le rodea, y líbrele de lo contario. No tengo estudios relacionados con el medio ambiente, ni con el aprovechamiento de los montes. Lo poco que sé lo he sacado de mi experiencia personal, de seguir a mis mayores, y de leer un poco por aquí y otro tanto por allá. Soy simple y llanamente un cazador de a pie.  Puede ser poco argumento, pero con esta llaneza quizás pueda acércame a usted que me lee sin entrar en detalles técnicos o complicados, y todo esto sin olvidar que como todo cazador, si algo soy es observador, y en torno a ello intento ser lógico. 


Mucho se debate hoy en día sobre la necesidad de la caza en nuestro país, desde aquellas voces que sostienen que es una actividad rica, necesaria, positiva y beneficiosa para la conservación y gestión, hasta las que se encuentran en el polo contrario, abanderando estigmas de odio hacia dicha actividad. Lo cierto de todo esto, es que al final hay mucha gente en medio del debate, que o bien carece de la información necesaria para tener una opinión al respecto, o bien ésta les llega estigmatizada o de una forma muy técnica.


El presente escrito tenderá  a decantarse por la necesidad de la caza, no en vano soy cazador por herencia, por sentimiento y además por convicción, pero trataré de exponer dirigiéndome muy especialmente a ese gran umbral de personas anteriormente mencionado, algunos problemas que se dan hoy en día en nuestros campos y montes, para finalmente hacer entender que siempre al final de todo, un control poblacional de las especies es necesario, y que no hay nada como la caza para llevarlo a cabo.


 El primer punto de partida debiera ser el de comprender que la intervención del humano, en el medio lleva dándose miles de años, y que hoy en día es simplemente incomprensible cualquier acto que no repercuta en el medio de ninguna manera. Es más, sin el hombre, el propio equilibrio no existe, incendios, desbordamientos de ríos, o enfermedades que surgen, pueden llevar al traste cualquier ecosistema. Si a todo esto aplicamos hábitats destruidos y otros generados a gusto y antojo de las personas, es evidente que las posibilidades de desequilibrios crecen exponencialmente. Pensar en la no intervención en el medio es cuanto menos algo que sólo se puede aceptar sabiendo cuanto antes que la perfección no existe y que ésta con la presencia del humano en el planeta es imposible. Ya advierto que si tenemos que desaparecer que me apunten el último de la lista, que aún tengo mucho por hacer, como tender la colada según me apunta mi mujer en su último mensaje. No sé si seré breve pero lo intentaré, conviene hacerla caso, no vaya que salir del planeta y deje esto sin hacer.


Sabiendo esto, (no lo de la colada) vamos a identificar algunos problemas cercanos y sencillos, que cualquiera pueda entender y ver porque la solución a ellos es el control poblacional. Imaginémonos una carretera comarcal, esas que suelen tener la famosa señal de “peligro ciervos” (jeje). Muchos animales son territoriales, y necesitan desplazarse en busca de nuevos territorios para no entrar en conflictos entre ellos. Otros al haber más competencia por la comida necesitan moverse. De dichos desplazamientos, pues en muchas ocasiones les supone tener que atravesar carreteras, como por ejemplo la que estábamos pensando. La inmensa mayoría de veces que pasemos por dicha carretera, solo estaremos el asfalto y nosotros con nuestro coche. Pero puede que un día un enorme venado salga de la nada, acabe empotrado contra el coche y perdamos el control, pudiendo ser en el mejor de los casos los daños materiales lo único que salga perjudicado. Habitualmente el movimiento de animales por carreteras suele producirse cuando hay una gran densidad de estos, al menos porcentualmente las opciones se multiplican proporcionalmente, ¿lógico verdad?  Podríamos pensar en desplazar animales a otras zonas, pero al igual de que habría que ver la viabilidad de la adaptación de dicho animales a un nuevo lugar, no dejaríamos de estar desvistiendo un santo para vestir otro, o bien generándonos en vez de un problema, dos a medio plazo. Los animales tienen la mala costumbre de nacer, crecer y reproducirse. Al final el mantener un número adecuado de animales no es tan mala acción, ¿no?


Pensemos en otro ejemplo, los animales como es obvio necesitan de un espacio donde vivir y encontrar alimento. El alimento en dichos espacios si está sometido a una gran carga de extracción por parte de los animales puede llegar a perder su capacidad de regeneración pudiendo llegar a perder dichos espacios y condenando a las poblaciones a enfermedades por falta de alimento y finalmente a su pérdida definitiva. Es obvio por tanto que al igual que en una casa no podemos comer 30 de un plato de cocido sin que pase factura, en el campo pasa lo mismo. Sin entender mucho nos dice la lógica que o controlamos los comensales del plato de cocido o aquí habrá un problema. 

Siguiendo con la alimentación, creo que a estas alturas sabemos que los alimentos que vemos en el súper del barrio, no emergen de una chistera de mago, sino que estos salen del campo, y es que pocas cosas son más ciertas que el rural da de comer a las ciudades, pues en estos entornos es donde principalmente se desarrollan la agricultura y la ganadería. Si ambas dos son fuente de alimento para el humano, es obvio comprender que también lo es para los animales. El agricultor y ganadero vive de lo que es capaz de producir y vender, y es obvio que si un agente externo, como podría ser una familia de conejos les quita el grano, o un par de zorros les quita algunos corderos, les están quitando parte de ello. Ahora bien si en vez de una familia de adorables conejitos, pensamos en 200 familias de conejos, o 10 piaras de jabalís, o 4 manadas de ciervas; y en vez de en un par de zorros, en 20 u otros tantos lobos, la producción y venta que pueda obtener esta persona puede que sea inferior a la invertida. Parece nuevamente evidente que un control poblacional limitando el número de animales que producen daños es más que necesario.


Sobre este anterior tema, puede que haya a quien le surjan dudas y exponga que se pueden delimitar los campos de labranza con alambradas o muros, así como mantener encerrados a los animales de producción ganadera, o que directamente los predadores pueden ejercer dicho control sobre los animales que hacen daño a las cosechas, evitando esto y el daño a los animales de consumo por simple teoría de caída de piezas de dominó. A lo primero debemos apuntar que en muchos casos la inversión puede ser insostenible, y que la solución no puede pasar por vallar toda la geografía española y pese a ello siempre habrá formas en las que los animales traspasen. Si decidiéramos pensar que nos da igual que la solución es esa, ánimo a volver a leer este artículo pues entraríamos en los mismos argumentos que tratamos cuando se escribió sobre las carreteras o de las cargas de los hábitats. En cuanto al tema de los predadores, primero hay que partir de la base que habría que debatir sobre el modelo de ganadería, pero apostar por un modelo de cerramiento exclusivo de todo el ganado es cuanto menos poco ético, un desaprovechamiento del entorno, y una pérdida de calidad del producto. Por tanto entrando en un modelo de ganadería extensiva está claro que exponemos a los animales a la posibilidad de que los predadores puedan atacarles, y créame si le digo que entre un cordero y un ternero o un jabalí y un ciervo, el depredador optará siempre por las primeras opciones. ¿Por qué? Fácil, es más sencillo abrir la nevera y coger una cerveza cuando se tiene sed, que ponerse a elaborarla, y una oveja es lo más parecido a una mahou para un lobo, que un jabalí, que sería como un destilador. ¿y por qué no pagar por los daños a los ganaderos? Esto SIEMPRE debe darse, pues no se pueden dejar desamparado a nadie, pero no es menos cierto que ni las ayudas a día de hoy son suficientes ni compensatorias por la pérdida de producción, y que pese a ello no podemos permitirnos económicamente hablado criar animales para la manutención de depredadores, ya que de entrada estaríamos fomentando también por una parte pérdida de su instinto. Un control adecuado de éstos mediante el control poblacional, supone en primer lugar una diminución de los ataques al ganado por una simple cuestión de números, y porque no es menos cierto que el efecto de sensación de peligro empuja a los animales a asimilar que un ternero no es una magdalena del armario sino algo bastante más complicado y que lo mismo le renta más intentar la caza del ciervo por ejemplo.


Toca entrar ahora en el escenario de las enfermedades, y voy a ser muy breve en este aspecto, pues no hace falta ser un superdotado para entender que a mayor presencia de animales más facilidad de contagio hay entre estos en caso de enfermedad, porque al igual que los humanos, la convivencia e interrelación entre estos afecta, habiendo incluso casos de salto de enfermedades entre especies pasando a los animales de ganado, con el problema que esto puede acarrear para el humano. Es obvio que limitar el número no es mala idea en este sentido.


Para ir cerrando parece que sin entrar en una exposición muy técnica y sólo tratando el tema con cierta lógica deja a las claras que el control poblacional es más que necesario. Una vez que tenemos esta idea como cierta, entra en juego el ver cómo tratar este problema. Ya hemos dejado claro que el trasvase de animales entre zonas, ni siempre es viable, ni a veces solución, sino todo lo contrario, es generador de un segundo problema. Con lo que en una gran mayoría de casos sólo nos queda el de sustraer por medio de la muerte estos ejemplares. Esto es una realidad que no puede evadirse por mucho que algunos quieran ocultarlo o no tratarlo. El cómo se da esa muerte, es y debería ser el debate. La caza está claro que juega un papel crucial, ya que es una actividad muy controlada, con una fuerte legislación detrás que determina claramente que animales se pueden sustraer, amén Jesús del cuándo y el cómo, y sin obviar que las propias leyes no escritas de la actividad determinan unas doctrinas de ética donde el respeto y la tradición determinan como realizar dicho ejercicio. La caza además, por si misma por el simple hecho de producirse, convierte en un activo el problema, generando riqueza económica, cultural y social allá donde se realiza. Por contra a la caza nos queda el dar muerte a los animales bajo criterios con baja legislación, sin tener ningún tipo de necesidad de cumplir una ética para su realización, y que por supuesto no se hacen no sólo de forma gratuita, sino generando un coste, pasando todo este tema de ser un activo enriquecedor a ser un gasto y por tanto otro problema a añadir al saco. 


Con todo esto expuesto yo tengo claro que el control poblacional de las especies es necesario, y que no hay nada como la caza para llevarlo a cabo, pero usted es libre de determinar su pensamiento, las ideas están expuestas en negro sobre blanco de la manera más sencilla y claras que este humilde aprendiz de todo ha sabido exponer para que usted en torno a ellas pueda dar respuesta a todas ellas y determinar su pensamiento si es que antes no lo había hecho, o bien a reconsiderarlo. 


DANIEL GÓMEZ GARCIA

Creador de playmocaza.es

Federado de la Federación manchega de caza.


viernes, 26 de febrero de 2021

CAZADOR RESPONSABLE CON LA CAZA, CONSIGO MISMO, CON SUS COMPAÑEROS Y CON EL MEDIOAMBIENTE

 



El pasado 19 de enero de 2021, escribí para el blog de mutuasport fruto de mi colaboración con mutuasport, un artículo sobre la responsabilidad del cazador qur títule CAZADOR RESPONSABLE CON LA CAZA, CONSIGO MISMO, CON SUS COMPAÑEROS Y CON EL MEDIOAMBIENTE

Os dejo enlace al mismo aquí, pincha.


Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:


Cazador Responsable con la caza, consigo mismo, con sus compañeros y con el medioambiente.


El cazador es un ser apasionado, ¿de qué otra manera sino se podría entender sus desvelos previos a una jornada de caza?, ¿cómo explicar que no ceda en sus empeños por mucho que estos le lleven más allá de los límites físicos? O ¿Por qué el corazón se le sale del pecho con la simple arrancada o visualización de un animal? Todo ello, y mil cosas más, son fruto de esta definición, ni más ni menos.


A veces la pasión, puede nublarnos la razón y en ciertos momentos puede no ser malo, pero debemos tener cuidado. Dicha pasión nunca debe anteponerse a conceptos tan importantes y necesarios como SEGURIDAD, LEGALIDAD, MORALIDAD y por conjunto de todo lo anterior RESPONSABILIDAD.


El acto de responsabilidad en el cazador, y hacerlo de una forma comprometida, debe de ser el principio número 1 que rija la actividad tanto en un carácter general, individual, por supuesto colectivo, e incluso medioambiental; y es que la falta de ésta puede llevar a poner en entredicho la actividad, generarnos un problema personal, a nuestros compañeros o incluso al propio medio. Ser un cazador responsable no tiene por qué ser difícil, en muchos casos simplemente supone aplicar nuestros conocimientos, y en caso de duda la lógica.


Al hilo del anterior y a fin de simplificar ideas, procede explicarlas y ejemplarizarlas, teniendo por asimilado el concepto de que el acto responsable parte de la idea que éste se da cuando se actúa de una forma segura, legal y moral. 


Un cazador es responsable con la caza, cuando sus acciones no suponen un deterioro de la imagen de ésta, pudiendo en muchos casos ensalzarla y potenciarla. Si somos cazadores seguros, es más que posible que se puedan evitar accidentes por negligencia, que en sí mismos cuando se dan, pueden causar una imagen de actividad peligrosa, cuando ésta si se hace correctamente no tiene por qué serlo, y así demostrar que la Caza es una de las actividades más seguras. Si las normas y leyes se cumplen, contribuiremos de ésta forma a señalar y apartar de nuestro colectivo actos delictivos como el furtivismo, que poco o nada tienen que ver con la caza, y que desde algunos círculos de interés, nos intentan interponer para negativizar la visión de la actividad; o como el cumplimiento de cupos y vedas, que llevan a mostrar que el cazador actúa conforme a los planes conservacionistas fijados por los técnicos correspondientes. Finalmente, cuando cazamos moralmente, por ejemplo y como en el punto anterior, anteponiendo principios conservacionistas y sostenidos en la ciencia, estamos mostrando que con la caza se puede sostener y equilibrar el medio y por ende mostrar otra idea positiva de la caza. Cuando tratamos a las piezas abatidas con el debido respeto que merecen tanto en su caza como en su muerte, mostramos que cinegéticamente NO TODO VALE. 

Un cazador es responsable consigo mismo, cuando teniendo en cuanta todo lo anterior, garantiza por medio de sus actos, su propia seguridad, utilizando prendas reflectantes que garanticen su localización y visualización en todo momento, utilizando un equipo en correcto orden de revista y de forma adecuada evitando situaciones peligrosas como el pistear un animal herido en medio de la noche, o realizando actividades que estén dentro de sus capacidades físicas. Sí se es responsable con uno mismo, el cazador se preocupará de conocer las leyes y normas que conformaran la actividad a realizar para de este modo no incumplirlas, manteniéndose actualizado de los cambios que en estas pudieran producirse y estudiándolas siempre atentamente, y así evitar posibles sanciones, a la par de actuar conforme a dichas leyes, reglas o normas. Para terminar, moralmente uno es responsable consigo mismo cuando sus actos responden  a actos que supongan interpretar la caza de una forma ética, potenciando los actos conservacionistas, dando valor al cómo por encima del cuanto o valorando las variables de incertidumbre y dificultad por encima de garantías o tamaños, y sobre todo teniendo en la cabeza de una forma muy clara que TODO NO VALE.


Un cazador es responsable con los compañeros, al igual que antes, teniendo en cuenta lo ya expresado hasta ahora, pero además garantizando la seguridad de sus compañeros de caza y demás participantes directos o indirectos de la jornada, preocupándose de que los tiros en caso de realizarse siempre se hagan con total seguridad, manteniendo la mano en jornadas de menuda, o no moviéndose del puesto en las monterías para así tener todos conocimiento de la situación de cada cual, y por supuesto teniendo especial cuidado en la carga descarga y porte de las armas en presencia o no de otras personas. No debemos menospreciar que la responsabilidad con los compañeros también parte de la legalidad que asumimos, pues tener todos nuestros papeles en regla y especialmente el seguro es garantía inequívoca de todo esto. Un cazador responsable con sus compañeros debe tener un buen seguro, que cubra cuanta más posibles incidencias mejor, y con una cobertura en responsabilidad civil amplia. El respeto por cupos y normativas intrínsecas de la actividad que garanticen el disfrute e igualdad de oportunidades para todos es otro factor a tener muy en cuenta. Finalmente, moralmente la responsabilidad con los compañeros es igual de importante, y recae mayoritariamente en el cumplimiento de lo anterior, pudiéndola definir simple y llanamente como RESPETO hacia el prójimo. Cómo se suele decir, respeta si quieres ser respetado.


Un cazador responsable con el medioambiente, tendrá en cuenta alguna de las ideas mostradas anteriormente, y concretamente tratándose de seguridad garantizará que por medio de sus actos no realizará ninguno que pueda contravenir la conservación del medio, como por ejemplo evitando actividades que puedan generar incendios, incentivando y adaptando municiones cada vez menos contaminantes con el medio, y por supuesto recogiendo cualquier desperdicio que pueda generar. Del tema legal, tan sencillo como asumir las leyes y normas con respecto a productos que se pueden usar y no usar, y en todo caso siempre obrar con lógica, manteniendo estrictos controles poblacionales que mantengan la fauna en equilibrio de acuerdo a los planes técnicos y estudios del medio, manteniendo los cauces de los ríos y puntos de agua en condiciones, así como no desatender la flora del entorno. Igualmente contar con un buen seguro tanto para el acotado como el particular puede ayudar en caso de accidente, a restituir daños. Concluiremos que ser responsable con el medio, en gran medida parte de ser moralmente correctos con su conservación conforme a una buena y correcta gestión, a fin de cuentas del medio nos proveemos en todos los sentidos, y de nosotros depende que este siga produciendo, hay que cuidarlo. El campo no es de todos, pero si es responsabilidad de todos.


Dani Gómez 

Creador de playmocaza.es

Desde Castilla la Mancha



miércoles, 21 de octubre de 2020

LA SEGURIDAD EN LAS ESPERAS

 






En la revista del mes de Junio de Jara y Sedal, fruto de mi colaboración con mutuasport, fue publicado un artículo propio sobre la seguridad en las esperas, tema del que ya hice un pequeño vídeo en la campaña de #stopaccidentes de mutuasport.

Dicho artículo fue publicado posteriormente en la propia web de mutuasport,

Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:

MAYO DE 2020

 LA SEGURIDAD EN LAS ESPERAS


Las ladras ya dejaron de sonar en nuestros montes y dehesas hace tiempo. Las muestras en bosques y rastrojos también quedaron atrás. Los madrugones en pos de juntarse con los compañeros y compartir esperanzas e ilusiones en cada jornada, son un sueño de cara a la temporada que debe empezar el próximo octubre. 


Aunque los trabajos de campo se mantienen todo el año, y la conservación y gestión es también caza, estas semanas en pos de volver al acecho se nos han hecho largas. Si buscásemos un símil, diría que nuestras ganas de vivir nuestra pasión se dan de bruce una y otra vez con la puerta cerrada de la veda. Pero no todo es para siempre, los días desde hace ya unas semanas son más largos y las noches agradables, y esa puerta que tanto nos desespera se pone entreabierta, pues muchos llega el momento de cambiar los madrugones de la general por los atardeceres en el campo, en pos de comenzar la época de las esperas. 


Es cierto que muchos, como yo mismo, realizamos esperas también en invierno, pero no hay lugar a la duda que con la finalización de la temporada y las restricciones en cuanto a modalidades que ésta conlleva, las esperas aumentan su auge en el momento en la que los permisos administrativos llegan por un lado y por el otro el buen tiempo acompaña. No hay nada como la dulce sensación de la caída de la noche con los dulces aromas que el campo desprende en los meses primaverales o de comienzo del estío. Ante este “inicio de temporada de esperas” es prudente repasar y tener en cuenta varias medidas de seguridad para su práctica, pues aunque sea una de las modalidades de caza donde menos accidentes de caza se dan, no es menos cierto que debemos siempre ponderar las precauciones y no hacer de menos los problemas que pueden surgirnos en la oscuridad.


Primeramente antes que echarnos al monte para iniciar la temporada, deberemos repasar que todo el equipo se encuentra en perfectas condiciones, así como incluir aquellos elementos que nos falten en los mismos. Comprobaremos que el arma está en un estado perfecto, verificando que no tiene ningún elemento que pueda obstruir sus mecanismos ni la salida de la bala. También nos aseguraremos que la munición no presenta defectos y está en condiciones de uso. Los elementos de visión en la oscuridad tales como linternas, frontales o similares pasarán nuestra revista igualmente, sin obviar que repondremos o cargaremos baterías o pilas para su uso, al igual que incluiremos en nuestro equipo un repuesto de éstas, para en caso de necesidad no quedarnos a oscuras en el campo. Imprescindible es comprobar que en nuestro morral está incluido un pequeño botiquín que pueda resolver problemas mínimos que nos puedan surgir ante alguna caída, corte o herida. Incluir algo de agua y algún dulce con azúcar no ocupa lugar y también puede ser útil. Una batería externa para el móvil, perfectamente cargada, es importante para en caso de emergencia no quedarnos incomunicados. Los cascos de protección auditiva, por mucho que sólo sea un disparo el que vamos a realizar, a lo sumo 3 o 4, son igualmente recomendables para evitar daños en nuestros oídos. Para finalizar y no por ello menos relevante, confirmaremos que tenemos el seguro y las licencias de caza y armas vigentes.


En cuanto a las tareas previas de campo, y debido a la moda que por redes sociales se ve últimamente, es necesario recordar que los atrayentes a base de alquitrán, no sólo son ilegales (incluyendo evidentemente su uso final como caza), sino que suponen un riesgo de incendio para nuestros montes y campos que no nos podemos permitir.


En el día de salir a cazar, es vital comunicarse con el resto de cazadores del coto que tengan permitido o tengan previsto salir esa noche al campo, para saber donde estará cada cual colocado, evitando posiciones en el monte que puedan ser peligrosas y a la postre dar con equivocaciones fatales. Sé que los cazadores por norma somos reacios a compartir nuestras ubicaciones para evitar dar pistas a otros sobre nuestros cazaderos, pero la seguridad debe de estar por encima de estas cosas siempre. Es mejor que un compañero termine haciéndose con un jabalí en un puesto preparado por uno, que tener que lamentar desgracias futuras por guardar un secreto.


Una vez estemos en el puesto, prepararemos todos los utensilios que podamos utilizar de tal forma que los podamos usar y localizar sin necesidad de encender ninguna luz. Y cuando estemos listos, desenfundaremos y cargaremos la munición de nuestra arma que habremos llevado previamente enfundada y descargada hasta el puesto. Revisaremos la distancia de tiro y las zonas de seguridad. El seguro siempre lo tendremos puesto y solamente lo quitaremos justo en el momento del tiro. Cuidaremos la posición del arma durante la espera, evitando que haya elementos que puedan golpear el rifle o introducirse en el gatillo, así como cuidar donde apunta cuando lo tengamos en las manos o apoyado. No hay que olvidar que los puestos deberían de estar en predisposición de poder realizar lances en los que la trayectoria de la bala sea limpia y quede enterrada, evitando zonas de piedras y rebotes y rehusando siempre de tirar al viso. 


Una vez en el puesto es conveniente mantener la calma y dar el mayor sentido de la palabra a la modalidad que estamos practicando, “espera”. Si tenemos la inmensa fortuna de que algún animal entra a nuestra zona de tiro, verificaremos que se trata del animal que deseábamos abatir. Soy consciente de que en algunas comunidades autónomas no se permiten las esperas con luz artificial, lo cual me parece un despropósito absoluto y fuera de toda línea de seguridad, por lo que rogaría extremar la precaución y sólo accionar el gatillo en caso de una total seguridad de saber a qué disparamos, es mejor que el guarro se valla y tentarle otro día que lamentar un error fatal. En caso de estar en comunidades donde sí se permita el uso de linternas y focos, iluminar al animal cuando intuyamos que está en la posición deseada de tiro para verificar que es lo que buscamos, puede que demos ventaja al animal pero toda precaución es poca. Sobre esto último actualmente hay en el mercado un gran abanico de sistemas de visión nocturna, que no de puntería nocturna que actualmente están prohibidos, que pueden ayudarnos a cerciorarnos con mayor exactitud a que vamos a iluminar a posteriori y que nos permitirán realizar el lance con una mayor seguridad, con lo que yo recomendaría su adquisición.


En caso de haber tenido un lance mantendremos la calma, y daremos unos minutos a la tranquilidad y a escuchar el campo. Aprovechando para recoger de forma ordenada todo el equipo, incluyendo las vainas. Pasado este tiempo con la linterna intentaremos desde nuestra posición determinar si está el guarro en el suelo o si por el contrario no se le ve. Sea como fuere nos acercaremos a la zona de tiro con la linterna y/o frontal encendido. Si en las inmediaciones se localizase el animal, nos reafirmaremos en que está completamente muerto, antes de acercarnos para sacarlo. Los cochinos heridos, como me decía mi abuelo, son peligrosos independientemente de su tamaño, y nos pueden crear situaciones de peligro innecesarias. Si por el contrario no viéramos el animal y este hubiera marchado herido, sobre todo en situaciones donde el jabalí se hubiese enmontado, es mejor dejar el cobro y el pisteo para el día siguiente a la luz del día y en caso de no poder nosotros, pedir el favor a algún amigo. Andar de noche por el monte supone riesgo y más si tenemos que salir de nuestras zonas de seguridad marcadas y sin saber en qué estado estará el animal. Insisto en que posponer esta situación es la mejor decisión segura posible.


Finalmente, con lance mediante o no, toca retirarse del monte. Igualmente incidiremos en llevar linternas encendidas para no sólo iluminar nuestra senda de salida y evitar posibles complicaciones, sino para ser visto con claridad por posibles compañeros. Particularmente aunque sé que habrá quien lo critique, me gusta salir de mi puesto hablando, silbando o cantando incluso, con el único fin de dejar bien a las claras que soy yo y no otra cosa quien se está moviendo de vuelta. 


Cazar seguro no sólo es responsabilidad, es alivio y confianza para poder disfrutar de nuestra pasión. Confío y deseo que tengáis unas esperas satisfactorias en esta nueva temporada que comienza para muchos, en las que las anteriores consideraciones comentadas, sirvan para recordar o guiar las salidas tras los cochinos bajo el abrigo de la luna y las estrellas, con la mayor seguridad posible. 



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miércoles, 22 de enero de 2020

Monteando Seguros con Playmocaza


La seguridad en la caza es y debe ser la mayor de nuestras preocupaciones a la hora de cazar. Cazar seguro es la mayor de las tranquilidades posible, pues no debemos olvidar que cuando cazamos los hacemos con armas de fuego y toda precaución es poca. Acatar las normas y mantener una actitud respetuosa y preventiva, junto con tener un buen seguro que nos cubra en caso de necesidad es de vital necesidad al cazar.

Hoy os traigo un pequeño video sobre un día de montería que he realizado, donde los playmocazadores explicarán medidas y situaciones de seguridad de forma indirecta o explicita.

Espero sea de vuestro agrado




Finalmente y para cerrar, dado el motivo educativo del mismo rogaría si te ha gustado me ayudes en su difusión, la prevención es tarea de todos.


Así mismo no quiero perder la oportunidad de agradecer a Paco León, a Theo Sánchez, a Javier Pérez y a Alvaro Lobo su predisposición y ayuda para con este vídeo, pues sin ellos no hubiera sido lo mismo.

PD: En los créditos pone que la voz la pone Theo Hernández, pero es una errata la voz la pone el gran THEO SANCHEZ


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martes, 7 de agosto de 2018

Seguro de Caza y Accidentes: Aspectos Prácticos.

Tenía pendiente de acercaros una lectura que realicé y que me supuso un cambio de pensamiento en esto de salir de caza; algo que  en muchas ocasiones no deja de ser un trámite necesario al que no damos importancia pero que en realidad es mucho más. Os hablo de los seguros de caza. 

En el libro "Seguro de Caza y Accidentes: Aspectos Prácticos. " de la biblioteca de Mutuasport, escrito por Santiago Ballesteros, se nos acerca de forma sencilla y concisa el mundo de los seguros de forma entendible para todos.


He sacado una serie de recortes que me parecen relevantes compartir por su propia notoriedad con respecto al entendimiento del fin del libro, como a la importancia que conlleva la temática que trata.


Sin más una clara declaración de intenciones de lo que pretende ser este libro.


Gráficas que ponen en manifiesto el reparto de accidentes por años y tipos de estos














En los anteriores recortes como se puede ver dan a entender la problemática ante la cual nos encontramos y de la que se deduce que es muy importante llevar seguros y que tener el seguro en regla y con suficiencia debe ser tan importante como llevar el arma o el perro. Y además agrego y uniéndome a lo que refleja el libro que debemos exigir que los compañeros de caza lo lleven también.

No hay que olvidar que no hay mayor seguridad que la precaución y la atención en todo momento a todos los factores de riesgo, pero en caso de que el accidente suceda es de tranquilidad saber que estamos cubiertos.

Recomiendo su lectura y su posesión pues es una estupenda guia sobre la temática.

Aquí os dejo un enlace facilitado por MUTUASPORT donde podéis consultar el libro a través de ISSU.

consultar libro




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jueves, 1 de febrero de 2018

FIN DE LAS PRESENTACIÓN DE CANDIDATURAS A LOS PREMIOS PLAYMOCAZA A LA EXPERIENCIA CAZADORA

Pues tal y como en las bases se marcó, los PREMIOS PLAYMOCAZA A LA EXCELENCIA CAZADORA han cerrado su periodo de inscripción. Y ya tenemos un montón de grandes candidatos a lograr los entorchados.


Podéis ver todas las candidaturas aquí.


El día 15 de febrero, día que esta web cumplirá su primer año de existencia se darán a conocer los ganadores. Ahora es tiempo de que el jurado determine y emita su fallo.


Mucha suerte a todos y que ganen los mejores.


No quiero perder la oportunidad de agradecer en primer lugar a los colaboradores su participación para con estos premios, ni tampoco a los jurados que menuda tarea les espera. Tampoco a todos aquellos que sin participar han entrado a ver las fotos, leer los relatos y que han ayudado a difundir por redes sociales estos premios.


Pero sobre todo quiero agradecer a los participantes su implicación y participación, porque todos ellos han dado un valor que ni de lejos podía imaginar cuando se me ocurrió esta idea. Todas y cada una de las candidaturas valen oro.


Entre todos creo que hemos hecho algo que deja un poso en la caza, algo que le da valor por medio de las buenas conductas y prácticas, y que cuando observemos con el tiempo las galerías creadas de fotografías y de relatos podremos darnos cuenta de lo que hemos conseguido. Hemos demostrado que los cazadores sabemos hacerlo bien y lo hacemos de hecho.


Siento especial orgullo de que mi humilde página web haya podido albergar un proyecto así, que aboga por el respeto por el mundo natural y por la caza, y ver que tantos y tantos cazadores somos como somos y sentimos la caza de la forma que la sentimos.


Sin más os cito al desenlace de estos premios que sin duda estarán reñidísimos por el increíble nivel alcanzado, que sin duda en muchos casos sobrepasa la excelencia.


Un abrazo y nuevamente gracias a todos.




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viernes, 5 de enero de 2018

EL ENVIO DE MUTUASPORT

El otro día los amigos de Mutuasport me hicieron un envío de material de seguridad para la caza con motivo de los PREMIOS PLAYMOCAZA A LA EXCELENCIA CAZADORA.


Desde aquí darles las gracias por colaborar!
















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miércoles, 13 de diciembre de 2017

I Edición de los ‘Premios Playmocaza a la excelencia cazadora’


El humilde proyecto que inicié de Playmocaza va creciendo poco a poco. Un proyecto que, de forma sencilla, se puede definir, por un lado, como mezclar Playmobil con el mundo de la caza y, por otro, quiere ser un pequeño diario de mis peripecias cinegéticas, pero como ya todos sabéis intenta ser algo más: una forma de defender el mundo de la caza, de mostrar sus valores y tradiciones, de acercarla a todo aquel que se acerque a mirar. También, de mostrar mis inquietudes, opiniones y vivencias, de mostrar mi pasión, en definitiva.

Desde su inicio puedo describir todo lo vivido como un verdadero sueño que ha conseguido un verdadero éxito que no esperaba alcanzar. Los números, viéndolos en frío, son para mí un orgullo. Las dos exposiciones realizadas y las dos que están por venir para el presente año, las apariciones en prensa, radio, medios especializados y televisión, los vídeos de YouTube que ya suman más de 25.000 visitas; la web, las 15.000; en Twitter ya se han sobrepasado los más de 400 seguidores; en Facebook, los 300 ‘Me gusta’, y en Instagram ya sobrepasamos los 200 amigos. Por si todo esto no fueran suficientes motivos de alegría, la página web, el centro neurálgico de todo, va a cumplir un año de funcionamiento.

 

Son motivos más que suficientes como para celebrarlo, celebrarlo con todos vosotros, ya que sois el motor que impulsa Playmocaza. Pensé, en un inicio, realizar un sorteo con unos ‘playmocazadores’, pero tras pensarlo mucho, y por la propia idea que tengo de la caza y en especial de Playmocaza, que como ya he dicho pretende ser algo más, he planteado y decidido festejar todo con la realización de unos premios que sirvan para mostrar y celebrar los valores cinegéticos y las buenas prácticas. La sana intención es premiar la excelencia cazadora. Los hemos bautizado como “Premios Playmocaza a la excelencia cazadora”.
 





 

Los premios estarán divididos en tres categorías: Relato de caza, Fotografía caza positiva, Respeto y belleza a la imagen de la pieza abatida.
 

Premio Playmocaza a la excelencia cazadora ‘Relato de caza’

Para poder optar a este premio se deberá presentar un relato de caza sobre una jornada cinegética, de entre 500 y 2.000 palabras aproximadamente. Será premiado aquel relato de entre los presentados que, según el jurado, defienda los valores de la caza y manifieste un mejor gusto literario.

El ganador será agasajado con el título, con un ‘playmocazador’  personalizado, una pulsera cortesía de “El Morral del cazador”, un ejemplar del libro La Perdiz con reclamo en la España rural y urbana facilitado por Antonio Romero y Antonio Gallardo, un polo de vestir del portal Cazaworld, una linterna cortesía del programa radio ’Caza, Pesca y Naturaleza’ y un chaleco y una gorra cortesía de Mutuasport.   Así mismo, este relato será recreado a posteriori en un vídeo con imágenes de Playmocaza y se publicará en Cazaworld.

El segundo mejor relato, será premiado con un ‘playmocazador’  personalizado ,  un mosquetón-llavero, un tapón y  el libro de Santiago Ballesteros “Seguro de caza y accidentes” cortesía de Mutuasport.

Para poder optar a este premio se deberá presentar un relato de caza propio, con escrito adjunto que demuestre su propiedad, sobre una jornada cinegética, de entre 500 y 2.000 palabras aproximadamente.

Premio Playmocaza a la excelencia cazadora ‘Fotografía caza positiva’

Muchas veces debatimos sobre las fotografías de caza… Sobre aquellas que suman y sobre las que restan. En esta categoría, el jurado premiará aquellas que trasmitan de la mejor manera los valores de la caza, su tradición, buscando que sea una imagen limpia y positiva de la actividad.

El ganador será agasajado con el título, con un ‘playmocazador’  personalizado, una pulsera cortesía de “El Morral del cazador”, un ejemplar del libro La Perdiz con reclamo en la España rural y urbana facilitado por Antonio Romero y Antonio Gallardo, un polo de vestir del portal Cazaworld, una linterna cortesía del programa radio ’Caza, Pesca y Naturaleza’ y un chaleco y una gorra cortesía de Mutuasport. Así mismo, esta fotografía será recreada a posteriori con imágenes de Playmocaza.

La segunda mejor fotografía, será premiada con un ‘playmocazador’  personalizado,  un mosquetón-llavero, un tapón y  el libro de Santiago Ballesteros “Seguro de caza y accidentes” cortesía de Mutuasport.

Para participar bastará con presentar una o varias fotografías propias, con escrito adjunto que demuestre su propiedad, que podrán ser editadas o no.

 

Premio Playmocaza a la excelencia cazadora ‘Respeto y belleza a la imagen de la pieza abatida’

Si hay un debate presente hoy en día dentro de las imágenes de caza este es, sin duda, la de los trofeos de caza y sala de juntas. Las hay de muy buen gusto y otras que rayan lo grotesco donde el respeto por la pieza abatida brilla por su ausencia. Con el fin de buscar acabar con esto último se busca premiar las primeras, de las que se alzará con el galardón la imagen más limpia, la que proyecte mejor el respeto, el buen gusto y la belleza del animal cazado.

El ganador será agasajado con el título, con un ‘playmocazador’  personalizado, una pulsera cortesía de “El Morral del cazador”, un ejemplar del libro La Perdiz con reclamo en la España rural y urbana facilitado por Antonio Romero y Antonio Gallardo, un polo de vestir del portal Cazaworld, una linterna cortesía del programa radio ’Caza, Pesca y Naturaleza’ y un chaleco y una gorra cortesía de Mutuasport. Así mismo, esta fotografía será recreada a posteriori con imágenes de Playmocaza.

La segunda mejor fotografía, será premiada con un ‘playmocazador’  personalizado,  un mosquetón-llavero, un tapón y  el libro de Santiago Ballesteros “Seguro de caza y accidentes” cortesía de Mutuasport.

 

Para participar bastará con presentar una o varias fotografías propias, con escrito adjunto que demuestre su propiedad, que podrá ser editada o no.
 
 



 

  



































 




 


(próximamente las fotos de los polos)


Entre todos los participantes se sortearán dos camisetas oficiales de Playmocaza cortesía de Afición de campo la tienda online de artículos personalizados y tres conjuntos de gorra más mosquetón-llavero  que regalará Mutuasport.




 
 

Aparte de los requisitos específicos de cada categoría, apuntar que estos premios estarán abiertos a la participación de cualquier persona que sea amigo en cualquiera de las plataformas que ofrece Playmocaza, que esté suscrito al canal de YouTube de Playmocaza y que, por supuesto, desee hacerlo.

Los ganadores deberán ser residentes en España.

La participación se podrá hacer en cualquiera, o en todas, de las tres categorías diferentes que conformarán estos premios.

Para participar, bastará con presentar el relato o las fotografías en Twitter, Facebook o Instagram mediante el hagstag #PLAYMOCAZAPREMIOSEXCELENCIA y mencionando las cuentas oficiales de Playmocaza (@autenticodani_g (Twitter) Playmocaza (Facebook) o dani_playmocaza (Instagram), o bien enviando un email a info@playmocaza.es

 

Todas las candidaturas serán publicadas en la web www.playmocaza.es

El periodo para poder participar será desde la fecha de publicación de esta nota hasta el 31 de enero de 2018. Los ganadores serán anunciados el día 15 de febrero de 2018, coincidiendo con el aniversario de la página web.

 

Los ganadores de los premios serán designados por un prestigioso jurado conformado por Daniel Puerta, del portal Cazaworld; Antonio Gallardo, coescritor del libro La perdiz con reclamo en la España rural y urbana; Marcos Ruiz, del programa ’Caza, Pesca y Naturaleza’, de Gestiona Radio; Javier Pérez, del programa “El Morral del cazador”, y Emiliano Gómez, cazador veterano con más de 50 años de experiencia en el mundo cinegético. Los miembros del jurado podrán participar en el concurso, pero solo de manera representativa, y en ningún caso podrán optar a los premios.
Como apunte final agradecer al jurado su participación y a Cazaworld, Caza, Pesca y Naturaleza, El Morral del Cazador, Afición de campo y Mutuasport su colaboración y patrocinio de estos humildes premios.











 







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