martes, 11 de junio de 2024
ANUNCIO DE PARTICIPACIÓN EN LA XXV EDICION DE INTERCAZA EN CORDOBA
miércoles, 25 de agosto de 2021
La caza es la mejor herramienta de gestión para el control de las especies cinegéticas
El pasado 10 de agosto de 2021, escribí para el blog de mutuasport fruto de mi colaboración con mutuasport, un artículo titulado "La caza es la mejor herramienta de gestión para el control de las especies cinegéticas" que evidentemente intentar acercar esta idea a través de su lectura.
Os dejo enlace al mismo aquí, pincha.
Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:
ES NECESARIO EL CONTROL POBLACIONAL DE LAS ESPECIES, Y NADA COMO LA CAZA PARA ELLO.
Vaya por delante que éste que escribe no deja de ser un aprendiz de todo lo que le rodea, y líbrele de lo contario. No tengo estudios relacionados con el medio ambiente, ni con el aprovechamiento de los montes. Lo poco que sé lo he sacado de mi experiencia personal, de seguir a mis mayores, y de leer un poco por aquí y otro tanto por allá. Soy simple y llanamente un cazador de a pie. Puede ser poco argumento, pero con esta llaneza quizás pueda acércame a usted que me lee sin entrar en detalles técnicos o complicados, y todo esto sin olvidar que como todo cazador, si algo soy es observador, y en torno a ello intento ser lógico.
Mucho se debate hoy en día sobre la necesidad de la caza en nuestro país, desde aquellas voces que sostienen que es una actividad rica, necesaria, positiva y beneficiosa para la conservación y gestión, hasta las que se encuentran en el polo contrario, abanderando estigmas de odio hacia dicha actividad. Lo cierto de todo esto, es que al final hay mucha gente en medio del debate, que o bien carece de la información necesaria para tener una opinión al respecto, o bien ésta les llega estigmatizada o de una forma muy técnica.
El presente escrito tenderá a decantarse por la necesidad de la caza, no en vano soy cazador por herencia, por sentimiento y además por convicción, pero trataré de exponer dirigiéndome muy especialmente a ese gran umbral de personas anteriormente mencionado, algunos problemas que se dan hoy en día en nuestros campos y montes, para finalmente hacer entender que siempre al final de todo, un control poblacional de las especies es necesario, y que no hay nada como la caza para llevarlo a cabo.
El primer punto de partida debiera ser el de comprender que la intervención del humano, en el medio lleva dándose miles de años, y que hoy en día es simplemente incomprensible cualquier acto que no repercuta en el medio de ninguna manera. Es más, sin el hombre, el propio equilibrio no existe, incendios, desbordamientos de ríos, o enfermedades que surgen, pueden llevar al traste cualquier ecosistema. Si a todo esto aplicamos hábitats destruidos y otros generados a gusto y antojo de las personas, es evidente que las posibilidades de desequilibrios crecen exponencialmente. Pensar en la no intervención en el medio es cuanto menos algo que sólo se puede aceptar sabiendo cuanto antes que la perfección no existe y que ésta con la presencia del humano en el planeta es imposible. Ya advierto que si tenemos que desaparecer que me apunten el último de la lista, que aún tengo mucho por hacer, como tender la colada según me apunta mi mujer en su último mensaje. No sé si seré breve pero lo intentaré, conviene hacerla caso, no vaya que salir del planeta y deje esto sin hacer.
Sabiendo esto, (no lo de la colada) vamos a identificar algunos problemas cercanos y sencillos, que cualquiera pueda entender y ver porque la solución a ellos es el control poblacional. Imaginémonos una carretera comarcal, esas que suelen tener la famosa señal de “peligro ciervos” (jeje). Muchos animales son territoriales, y necesitan desplazarse en busca de nuevos territorios para no entrar en conflictos entre ellos. Otros al haber más competencia por la comida necesitan moverse. De dichos desplazamientos, pues en muchas ocasiones les supone tener que atravesar carreteras, como por ejemplo la que estábamos pensando. La inmensa mayoría de veces que pasemos por dicha carretera, solo estaremos el asfalto y nosotros con nuestro coche. Pero puede que un día un enorme venado salga de la nada, acabe empotrado contra el coche y perdamos el control, pudiendo ser en el mejor de los casos los daños materiales lo único que salga perjudicado. Habitualmente el movimiento de animales por carreteras suele producirse cuando hay una gran densidad de estos, al menos porcentualmente las opciones se multiplican proporcionalmente, ¿lógico verdad? Podríamos pensar en desplazar animales a otras zonas, pero al igual de que habría que ver la viabilidad de la adaptación de dicho animales a un nuevo lugar, no dejaríamos de estar desvistiendo un santo para vestir otro, o bien generándonos en vez de un problema, dos a medio plazo. Los animales tienen la mala costumbre de nacer, crecer y reproducirse. Al final el mantener un número adecuado de animales no es tan mala acción, ¿no?
Pensemos en otro ejemplo, los animales como es obvio necesitan de un espacio donde vivir y encontrar alimento. El alimento en dichos espacios si está sometido a una gran carga de extracción por parte de los animales puede llegar a perder su capacidad de regeneración pudiendo llegar a perder dichos espacios y condenando a las poblaciones a enfermedades por falta de alimento y finalmente a su pérdida definitiva. Es obvio por tanto que al igual que en una casa no podemos comer 30 de un plato de cocido sin que pase factura, en el campo pasa lo mismo. Sin entender mucho nos dice la lógica que o controlamos los comensales del plato de cocido o aquí habrá un problema.
Siguiendo con la alimentación, creo que a estas alturas sabemos que los alimentos que vemos en el súper del barrio, no emergen de una chistera de mago, sino que estos salen del campo, y es que pocas cosas son más ciertas que el rural da de comer a las ciudades, pues en estos entornos es donde principalmente se desarrollan la agricultura y la ganadería. Si ambas dos son fuente de alimento para el humano, es obvio comprender que también lo es para los animales. El agricultor y ganadero vive de lo que es capaz de producir y vender, y es obvio que si un agente externo, como podría ser una familia de conejos les quita el grano, o un par de zorros les quita algunos corderos, les están quitando parte de ello. Ahora bien si en vez de una familia de adorables conejitos, pensamos en 200 familias de conejos, o 10 piaras de jabalís, o 4 manadas de ciervas; y en vez de en un par de zorros, en 20 u otros tantos lobos, la producción y venta que pueda obtener esta persona puede que sea inferior a la invertida. Parece nuevamente evidente que un control poblacional limitando el número de animales que producen daños es más que necesario.
Sobre este anterior tema, puede que haya a quien le surjan dudas y exponga que se pueden delimitar los campos de labranza con alambradas o muros, así como mantener encerrados a los animales de producción ganadera, o que directamente los predadores pueden ejercer dicho control sobre los animales que hacen daño a las cosechas, evitando esto y el daño a los animales de consumo por simple teoría de caída de piezas de dominó. A lo primero debemos apuntar que en muchos casos la inversión puede ser insostenible, y que la solución no puede pasar por vallar toda la geografía española y pese a ello siempre habrá formas en las que los animales traspasen. Si decidiéramos pensar que nos da igual que la solución es esa, ánimo a volver a leer este artículo pues entraríamos en los mismos argumentos que tratamos cuando se escribió sobre las carreteras o de las cargas de los hábitats. En cuanto al tema de los predadores, primero hay que partir de la base que habría que debatir sobre el modelo de ganadería, pero apostar por un modelo de cerramiento exclusivo de todo el ganado es cuanto menos poco ético, un desaprovechamiento del entorno, y una pérdida de calidad del producto. Por tanto entrando en un modelo de ganadería extensiva está claro que exponemos a los animales a la posibilidad de que los predadores puedan atacarles, y créame si le digo que entre un cordero y un ternero o un jabalí y un ciervo, el depredador optará siempre por las primeras opciones. ¿Por qué? Fácil, es más sencillo abrir la nevera y coger una cerveza cuando se tiene sed, que ponerse a elaborarla, y una oveja es lo más parecido a una mahou para un lobo, que un jabalí, que sería como un destilador. ¿y por qué no pagar por los daños a los ganaderos? Esto SIEMPRE debe darse, pues no se pueden dejar desamparado a nadie, pero no es menos cierto que ni las ayudas a día de hoy son suficientes ni compensatorias por la pérdida de producción, y que pese a ello no podemos permitirnos económicamente hablado criar animales para la manutención de depredadores, ya que de entrada estaríamos fomentando también por una parte pérdida de su instinto. Un control adecuado de éstos mediante el control poblacional, supone en primer lugar una diminución de los ataques al ganado por una simple cuestión de números, y porque no es menos cierto que el efecto de sensación de peligro empuja a los animales a asimilar que un ternero no es una magdalena del armario sino algo bastante más complicado y que lo mismo le renta más intentar la caza del ciervo por ejemplo.
Toca entrar ahora en el escenario de las enfermedades, y voy a ser muy breve en este aspecto, pues no hace falta ser un superdotado para entender que a mayor presencia de animales más facilidad de contagio hay entre estos en caso de enfermedad, porque al igual que los humanos, la convivencia e interrelación entre estos afecta, habiendo incluso casos de salto de enfermedades entre especies pasando a los animales de ganado, con el problema que esto puede acarrear para el humano. Es obvio que limitar el número no es mala idea en este sentido.
Para ir cerrando parece que sin entrar en una exposición muy técnica y sólo tratando el tema con cierta lógica deja a las claras que el control poblacional es más que necesario. Una vez que tenemos esta idea como cierta, entra en juego el ver cómo tratar este problema. Ya hemos dejado claro que el trasvase de animales entre zonas, ni siempre es viable, ni a veces solución, sino todo lo contrario, es generador de un segundo problema. Con lo que en una gran mayoría de casos sólo nos queda el de sustraer por medio de la muerte estos ejemplares. Esto es una realidad que no puede evadirse por mucho que algunos quieran ocultarlo o no tratarlo. El cómo se da esa muerte, es y debería ser el debate. La caza está claro que juega un papel crucial, ya que es una actividad muy controlada, con una fuerte legislación detrás que determina claramente que animales se pueden sustraer, amén Jesús del cuándo y el cómo, y sin obviar que las propias leyes no escritas de la actividad determinan unas doctrinas de ética donde el respeto y la tradición determinan como realizar dicho ejercicio. La caza además, por si misma por el simple hecho de producirse, convierte en un activo el problema, generando riqueza económica, cultural y social allá donde se realiza. Por contra a la caza nos queda el dar muerte a los animales bajo criterios con baja legislación, sin tener ningún tipo de necesidad de cumplir una ética para su realización, y que por supuesto no se hacen no sólo de forma gratuita, sino generando un coste, pasando todo este tema de ser un activo enriquecedor a ser un gasto y por tanto otro problema a añadir al saco.
Con todo esto expuesto yo tengo claro que el control poblacional de las especies es necesario, y que no hay nada como la caza para llevarlo a cabo, pero usted es libre de determinar su pensamiento, las ideas están expuestas en negro sobre blanco de la manera más sencilla y claras que este humilde aprendiz de todo ha sabido exponer para que usted en torno a ellas pueda dar respuesta a todas ellas y determinar su pensamiento si es que antes no lo había hecho, o bien a reconsiderarlo.
DANIEL GÓMEZ GARCIA
Creador de playmocaza.es
Federado de la Federación manchega de caza.
viernes, 26 de febrero de 2021
PARTICIPACION EN EL PROGRAMA ESPECIAL NÚMERO 200 DE EL MORRAL DEL CAZADOR
El pasado uno de enero tuve el inmenso placer de participar en el programa especial de el morral del cazador donde celebrabamos sus doscientos programas.
Os dejo enlace al mismo por si lo quereis escuchar.
Desde aquí ademas quisiera feilicitar a Javi por su azaña, y agradecerle que viernes tras viernes nos regale un programa tan maravilloso como es EL MORRAL DEL CAZADOR
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CAZADOR RESPONSABLE CON LA CAZA, CONSIGO MISMO, CON SUS COMPAÑEROS Y CON EL MEDIOAMBIENTE
El pasado 19 de enero de 2021, escribí para el blog de mutuasport fruto de mi colaboración con mutuasport, un artículo sobre la responsabilidad del cazador qur títule CAZADOR RESPONSABLE CON LA CAZA, CONSIGO MISMO, CON SUS COMPAÑEROS Y CON EL MEDIOAMBIENTE
Os dejo enlace al mismo aquí, pincha.
Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:
Cazador Responsable con la caza, consigo mismo, con sus compañeros y con el medioambiente.
El cazador es un ser apasionado, ¿de qué otra manera sino se podría entender sus desvelos previos a una jornada de caza?, ¿cómo explicar que no ceda en sus empeños por mucho que estos le lleven más allá de los límites físicos? O ¿Por qué el corazón se le sale del pecho con la simple arrancada o visualización de un animal? Todo ello, y mil cosas más, son fruto de esta definición, ni más ni menos.
A veces la pasión, puede nublarnos la razón y en ciertos momentos puede no ser malo, pero debemos tener cuidado. Dicha pasión nunca debe anteponerse a conceptos tan importantes y necesarios como SEGURIDAD, LEGALIDAD, MORALIDAD y por conjunto de todo lo anterior RESPONSABILIDAD.
El acto de responsabilidad en el cazador, y hacerlo de una forma comprometida, debe de ser el principio número 1 que rija la actividad tanto en un carácter general, individual, por supuesto colectivo, e incluso medioambiental; y es que la falta de ésta puede llevar a poner en entredicho la actividad, generarnos un problema personal, a nuestros compañeros o incluso al propio medio. Ser un cazador responsable no tiene por qué ser difícil, en muchos casos simplemente supone aplicar nuestros conocimientos, y en caso de duda la lógica.
Al hilo del anterior y a fin de simplificar ideas, procede explicarlas y ejemplarizarlas, teniendo por asimilado el concepto de que el acto responsable parte de la idea que éste se da cuando se actúa de una forma segura, legal y moral.
Un cazador es responsable con la caza, cuando sus acciones no suponen un deterioro de la imagen de ésta, pudiendo en muchos casos ensalzarla y potenciarla. Si somos cazadores seguros, es más que posible que se puedan evitar accidentes por negligencia, que en sí mismos cuando se dan, pueden causar una imagen de actividad peligrosa, cuando ésta si se hace correctamente no tiene por qué serlo, y así demostrar que la Caza es una de las actividades más seguras. Si las normas y leyes se cumplen, contribuiremos de ésta forma a señalar y apartar de nuestro colectivo actos delictivos como el furtivismo, que poco o nada tienen que ver con la caza, y que desde algunos círculos de interés, nos intentan interponer para negativizar la visión de la actividad; o como el cumplimiento de cupos y vedas, que llevan a mostrar que el cazador actúa conforme a los planes conservacionistas fijados por los técnicos correspondientes. Finalmente, cuando cazamos moralmente, por ejemplo y como en el punto anterior, anteponiendo principios conservacionistas y sostenidos en la ciencia, estamos mostrando que con la caza se puede sostener y equilibrar el medio y por ende mostrar otra idea positiva de la caza. Cuando tratamos a las piezas abatidas con el debido respeto que merecen tanto en su caza como en su muerte, mostramos que cinegéticamente NO TODO VALE.
Un cazador es responsable consigo mismo, cuando teniendo en cuanta todo lo anterior, garantiza por medio de sus actos, su propia seguridad, utilizando prendas reflectantes que garanticen su localización y visualización en todo momento, utilizando un equipo en correcto orden de revista y de forma adecuada evitando situaciones peligrosas como el pistear un animal herido en medio de la noche, o realizando actividades que estén dentro de sus capacidades físicas. Sí se es responsable con uno mismo, el cazador se preocupará de conocer las leyes y normas que conformaran la actividad a realizar para de este modo no incumplirlas, manteniéndose actualizado de los cambios que en estas pudieran producirse y estudiándolas siempre atentamente, y así evitar posibles sanciones, a la par de actuar conforme a dichas leyes, reglas o normas. Para terminar, moralmente uno es responsable consigo mismo cuando sus actos responden a actos que supongan interpretar la caza de una forma ética, potenciando los actos conservacionistas, dando valor al cómo por encima del cuanto o valorando las variables de incertidumbre y dificultad por encima de garantías o tamaños, y sobre todo teniendo en la cabeza de una forma muy clara que TODO NO VALE.
Un cazador es responsable con los compañeros, al igual que antes, teniendo en cuenta lo ya expresado hasta ahora, pero además garantizando la seguridad de sus compañeros de caza y demás participantes directos o indirectos de la jornada, preocupándose de que los tiros en caso de realizarse siempre se hagan con total seguridad, manteniendo la mano en jornadas de menuda, o no moviéndose del puesto en las monterías para así tener todos conocimiento de la situación de cada cual, y por supuesto teniendo especial cuidado en la carga descarga y porte de las armas en presencia o no de otras personas. No debemos menospreciar que la responsabilidad con los compañeros también parte de la legalidad que asumimos, pues tener todos nuestros papeles en regla y especialmente el seguro es garantía inequívoca de todo esto. Un cazador responsable con sus compañeros debe tener un buen seguro, que cubra cuanta más posibles incidencias mejor, y con una cobertura en responsabilidad civil amplia. El respeto por cupos y normativas intrínsecas de la actividad que garanticen el disfrute e igualdad de oportunidades para todos es otro factor a tener muy en cuenta. Finalmente, moralmente la responsabilidad con los compañeros es igual de importante, y recae mayoritariamente en el cumplimiento de lo anterior, pudiéndola definir simple y llanamente como RESPETO hacia el prójimo. Cómo se suele decir, respeta si quieres ser respetado.
Un cazador responsable con el medioambiente, tendrá en cuenta alguna de las ideas mostradas anteriormente, y concretamente tratándose de seguridad garantizará que por medio de sus actos no realizará ninguno que pueda contravenir la conservación del medio, como por ejemplo evitando actividades que puedan generar incendios, incentivando y adaptando municiones cada vez menos contaminantes con el medio, y por supuesto recogiendo cualquier desperdicio que pueda generar. Del tema legal, tan sencillo como asumir las leyes y normas con respecto a productos que se pueden usar y no usar, y en todo caso siempre obrar con lógica, manteniendo estrictos controles poblacionales que mantengan la fauna en equilibrio de acuerdo a los planes técnicos y estudios del medio, manteniendo los cauces de los ríos y puntos de agua en condiciones, así como no desatender la flora del entorno. Igualmente contar con un buen seguro tanto para el acotado como el particular puede ayudar en caso de accidente, a restituir daños. Concluiremos que ser responsable con el medio, en gran medida parte de ser moralmente correctos con su conservación conforme a una buena y correcta gestión, a fin de cuentas del medio nos proveemos en todos los sentidos, y de nosotros depende que este siga produciendo, hay que cuidarlo. El campo no es de todos, pero si es responsabilidad de todos.
Dani Gómez
Creador de playmocaza.es
Desde Castilla la Mancha
miércoles, 21 de octubre de 2020
LA SEGURIDAD EN LAS ESPERAS
En la revista del mes de Junio de Jara y Sedal, fruto de mi colaboración con mutuasport, fue publicado un artículo propio sobre la seguridad en las esperas, tema del que ya hice un pequeño vídeo en la campaña de #stopaccidentes de mutuasport.
Dicho artículo fue publicado posteriormente en la propia web de mutuasport,
Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:
MAYO DE 2020
LA SEGURIDAD EN LAS ESPERAS
Las ladras ya dejaron de sonar en nuestros montes y dehesas hace tiempo. Las muestras en bosques y rastrojos también quedaron atrás. Los madrugones en pos de juntarse con los compañeros y compartir esperanzas e ilusiones en cada jornada, son un sueño de cara a la temporada que debe empezar el próximo octubre.
Aunque los trabajos de campo se mantienen todo el año, y la conservación y gestión es también caza, estas semanas en pos de volver al acecho se nos han hecho largas. Si buscásemos un símil, diría que nuestras ganas de vivir nuestra pasión se dan de bruce una y otra vez con la puerta cerrada de la veda. Pero no todo es para siempre, los días desde hace ya unas semanas son más largos y las noches agradables, y esa puerta que tanto nos desespera se pone entreabierta, pues muchos llega el momento de cambiar los madrugones de la general por los atardeceres en el campo, en pos de comenzar la época de las esperas.
Es cierto que muchos, como yo mismo, realizamos esperas también en invierno, pero no hay lugar a la duda que con la finalización de la temporada y las restricciones en cuanto a modalidades que ésta conlleva, las esperas aumentan su auge en el momento en la que los permisos administrativos llegan por un lado y por el otro el buen tiempo acompaña. No hay nada como la dulce sensación de la caída de la noche con los dulces aromas que el campo desprende en los meses primaverales o de comienzo del estío. Ante este “inicio de temporada de esperas” es prudente repasar y tener en cuenta varias medidas de seguridad para su práctica, pues aunque sea una de las modalidades de caza donde menos accidentes de caza se dan, no es menos cierto que debemos siempre ponderar las precauciones y no hacer de menos los problemas que pueden surgirnos en la oscuridad.
Primeramente antes que echarnos al monte para iniciar la temporada, deberemos repasar que todo el equipo se encuentra en perfectas condiciones, así como incluir aquellos elementos que nos falten en los mismos. Comprobaremos que el arma está en un estado perfecto, verificando que no tiene ningún elemento que pueda obstruir sus mecanismos ni la salida de la bala. También nos aseguraremos que la munición no presenta defectos y está en condiciones de uso. Los elementos de visión en la oscuridad tales como linternas, frontales o similares pasarán nuestra revista igualmente, sin obviar que repondremos o cargaremos baterías o pilas para su uso, al igual que incluiremos en nuestro equipo un repuesto de éstas, para en caso de necesidad no quedarnos a oscuras en el campo. Imprescindible es comprobar que en nuestro morral está incluido un pequeño botiquín que pueda resolver problemas mínimos que nos puedan surgir ante alguna caída, corte o herida. Incluir algo de agua y algún dulce con azúcar no ocupa lugar y también puede ser útil. Una batería externa para el móvil, perfectamente cargada, es importante para en caso de emergencia no quedarnos incomunicados. Los cascos de protección auditiva, por mucho que sólo sea un disparo el que vamos a realizar, a lo sumo 3 o 4, son igualmente recomendables para evitar daños en nuestros oídos. Para finalizar y no por ello menos relevante, confirmaremos que tenemos el seguro y las licencias de caza y armas vigentes.
En cuanto a las tareas previas de campo, y debido a la moda que por redes sociales se ve últimamente, es necesario recordar que los atrayentes a base de alquitrán, no sólo son ilegales (incluyendo evidentemente su uso final como caza), sino que suponen un riesgo de incendio para nuestros montes y campos que no nos podemos permitir.
En el día de salir a cazar, es vital comunicarse con el resto de cazadores del coto que tengan permitido o tengan previsto salir esa noche al campo, para saber donde estará cada cual colocado, evitando posiciones en el monte que puedan ser peligrosas y a la postre dar con equivocaciones fatales. Sé que los cazadores por norma somos reacios a compartir nuestras ubicaciones para evitar dar pistas a otros sobre nuestros cazaderos, pero la seguridad debe de estar por encima de estas cosas siempre. Es mejor que un compañero termine haciéndose con un jabalí en un puesto preparado por uno, que tener que lamentar desgracias futuras por guardar un secreto.
Una vez estemos en el puesto, prepararemos todos los utensilios que podamos utilizar de tal forma que los podamos usar y localizar sin necesidad de encender ninguna luz. Y cuando estemos listos, desenfundaremos y cargaremos la munición de nuestra arma que habremos llevado previamente enfundada y descargada hasta el puesto. Revisaremos la distancia de tiro y las zonas de seguridad. El seguro siempre lo tendremos puesto y solamente lo quitaremos justo en el momento del tiro. Cuidaremos la posición del arma durante la espera, evitando que haya elementos que puedan golpear el rifle o introducirse en el gatillo, así como cuidar donde apunta cuando lo tengamos en las manos o apoyado. No hay que olvidar que los puestos deberían de estar en predisposición de poder realizar lances en los que la trayectoria de la bala sea limpia y quede enterrada, evitando zonas de piedras y rebotes y rehusando siempre de tirar al viso.
Una vez en el puesto es conveniente mantener la calma y dar el mayor sentido de la palabra a la modalidad que estamos practicando, “espera”. Si tenemos la inmensa fortuna de que algún animal entra a nuestra zona de tiro, verificaremos que se trata del animal que deseábamos abatir. Soy consciente de que en algunas comunidades autónomas no se permiten las esperas con luz artificial, lo cual me parece un despropósito absoluto y fuera de toda línea de seguridad, por lo que rogaría extremar la precaución y sólo accionar el gatillo en caso de una total seguridad de saber a qué disparamos, es mejor que el guarro se valla y tentarle otro día que lamentar un error fatal. En caso de estar en comunidades donde sí se permita el uso de linternas y focos, iluminar al animal cuando intuyamos que está en la posición deseada de tiro para verificar que es lo que buscamos, puede que demos ventaja al animal pero toda precaución es poca. Sobre esto último actualmente hay en el mercado un gran abanico de sistemas de visión nocturna, que no de puntería nocturna que actualmente están prohibidos, que pueden ayudarnos a cerciorarnos con mayor exactitud a que vamos a iluminar a posteriori y que nos permitirán realizar el lance con una mayor seguridad, con lo que yo recomendaría su adquisición.
En caso de haber tenido un lance mantendremos la calma, y daremos unos minutos a la tranquilidad y a escuchar el campo. Aprovechando para recoger de forma ordenada todo el equipo, incluyendo las vainas. Pasado este tiempo con la linterna intentaremos desde nuestra posición determinar si está el guarro en el suelo o si por el contrario no se le ve. Sea como fuere nos acercaremos a la zona de tiro con la linterna y/o frontal encendido. Si en las inmediaciones se localizase el animal, nos reafirmaremos en que está completamente muerto, antes de acercarnos para sacarlo. Los cochinos heridos, como me decía mi abuelo, son peligrosos independientemente de su tamaño, y nos pueden crear situaciones de peligro innecesarias. Si por el contrario no viéramos el animal y este hubiera marchado herido, sobre todo en situaciones donde el jabalí se hubiese enmontado, es mejor dejar el cobro y el pisteo para el día siguiente a la luz del día y en caso de no poder nosotros, pedir el favor a algún amigo. Andar de noche por el monte supone riesgo y más si tenemos que salir de nuestras zonas de seguridad marcadas y sin saber en qué estado estará el animal. Insisto en que posponer esta situación es la mejor decisión segura posible.
Finalmente, con lance mediante o no, toca retirarse del monte. Igualmente incidiremos en llevar linternas encendidas para no sólo iluminar nuestra senda de salida y evitar posibles complicaciones, sino para ser visto con claridad por posibles compañeros. Particularmente aunque sé que habrá quien lo critique, me gusta salir de mi puesto hablando, silbando o cantando incluso, con el único fin de dejar bien a las claras que soy yo y no otra cosa quien se está moviendo de vuelta.
Cazar seguro no sólo es responsabilidad, es alivio y confianza para poder disfrutar de nuestra pasión. Confío y deseo que tengáis unas esperas satisfactorias en esta nueva temporada que comienza para muchos, en las que las anteriores consideraciones comentadas, sirvan para recordar o guiar las salidas tras los cochinos bajo el abrigo de la luna y las estrellas, con la mayor seguridad posible.
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miércoles, 11 de septiembre de 2019
Amigo de la Fundación Artemisan
Tengo el honor y también el placer de comunicaros que un año más vuelvo a ser amigo de la Fundación Artemisan.
Esta prestigiosa organización sin ánimo de lucro que lucha por la caza y por los cazadores desde un punto de vista cientifico y de conservación sin olvidarse de las partes sociales y tradicionales está inmersa en la segunda campaña ‘Amigos de Artemisan’, con la que se pretende captar el apoyo de personas interesadas en apoyar la investigación en el sector cinegético con pequeñas aportaciones económicas.
A través de esta campaña, en mi caso con una pequeña contribución de 5 euros al año, todos los amigos de Artemisan apoyaremos las investigaciones realizadas por los técnicos de la Fundación. Proyectos como RUFA, para la recuperación de la perdiz roja; proyectos de propuestas de gestión agroambiental de los ecosistemas; estudios de calidad de la carne de caza; análisis socioeconómicos; censos de aves esteparias; estudios sobre la mixomatosis, y otros que a buen seguro que se impulsarán a lo largo de 2019.
Creo que la cantidad es muy pequeña para todo lo que impulsan y hacen desde Artemisan y desde este pequeño rinconcito quería mostrar mi orgullo por ser un amigo más de la fundación, de apoyar tantas cosas buenas para el sector a cambio de muy poco, a la par que os animo a todos vosotros a animaros a lo mismo.
Además, todos los que se hagan amigos participarán en el sorteo de equipos y experiencias de caza, como recechos, puestos de montería, días de caza en mano, material de caza, óptica, etc., todos ellos donados por colaboradores de Artemisan.
Los interesados pueden darse de alta a través de la web de la Fundación Artemisan (pincha aquí)
Os dejo además el vídeo de la campaña para que os animéis y ademas suscribáis a su canal de youtube donde podréis estar al tanto de sus publicaciones.
martes, 9 de abril de 2019
SEGUNDO PREMIO EN "RESUME TU CAZA"
La RFEC daba opción libre en temática, dejando por tanto a elección del participante la imagen que en su opinión mejor explique cómo se ha desarrollado su temporada cinegética 2018 2019. No era necesario que en la imagen aparecieran específicamente imágenes de caza, se podían utilizar imágenes creativas, memes o cualquier otra cosa que se ocurriera, aunque citaba que las imágenes en las que no aparecieran trofeos o en las que se mostrara un respeto a la pieza y al medio ambiente serian mejor valoradas.
Ni corto ni perezoso, me parecía una oportunidad de dar valor al respeto de una forma distinta, es decir mediante mis playmocaza, y participe con una foto con la esperanza de que gustase y sobre todo sumase a la iniciativa de la federación española.
Una foto a la que títule, "Admiración y sentimiento".
En la pasada edición de cinegética pasé por el stand de la REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE CAZA, donde pude recoger mi premio. Sin más agradecer enormemente al jurado su fallo, a la federación su iniciativa y el premio, que espero muy pronto poder estrenar en el campo.
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jueves, 27 de diciembre de 2018
CAMPAÑA JOCAEX POR LO CAZADORES
Sin más os comparto la imagen no sin antes agradecer a JOCAEX su confianza en mi.
lunes, 13 de agosto de 2018
SALIMOS NUEVAMENTE EN EL RINCON CAZA Y PESCA DE CMM
Desde el minuto 10 se puede ver la mención a la exposición realizada en Alcoba.
Agradecer publicamente a la sección y a la cadena la difusión y la mención.
Mil Gracias!
Os dejo el enlace al video (pincha)
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jueves, 15 de febrero de 2018
PLAYMOCAZA.ES CUMPLE 1 AÑO
Un lugar donde poder compartir con todos vosotros mis creaciones con playmobil como mis experiencias y peripecias cinegéticas.
Un bagaje de más de 21750 visitas (más de 1800 visitas al mes), en youtube (más de 47600 visitas) y muchísimos amigos en instagram, facebook y principalmente en twitter.
Playmocaza me está permitiendo conocer gente increíble, montar en sitios tremendos, realizar cosas impensables y sobre todo apoyar la caza y buscar la forma de trasmitir nuestros valores y tradiciones.
SOLO DAROS LAS GRACIAS A TODOS POR CURIOSEAR Y SIGO CONTANDO CON TODOS VOSOTROS.
QUEDA GASOLINA PARA RATO!!!
UN ABRAZO
Dani Gómez
Creador de Playmocaza
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martes, 13 de febrero de 2018
FENCAZA 2018 MI EXPERIENCIA PERSONAL
ACTUALIZACION. VIDEO YA DISPONIBLE DE ESTE MONTAJE (PINCHA AQUI)
ACTUALIZACIÓN II. GRABACIONES EN LA FERIA Y EN EL COTO DE ALAMEDA (PINCHA AQUI)
Como ya fui anunciando en este mismo blog y en redes sociales Playmocaza estaría presente en FENCAZA la feria de caza de la provincia de Málaga. El 10 y 11 de febrero de 2018.










