miércoles, 21 de octubre de 2020

LA SEGURIDAD EN LAS ESPERAS

 






En la revista del mes de Junio de Jara y Sedal, fruto de mi colaboración con mutuasport, fue publicado un artículo propio sobre la seguridad en las esperas, tema del que ya hice un pequeño vídeo en la campaña de #stopaccidentes de mutuasport.

Dicho artículo fue publicado posteriormente en la propia web de mutuasport,

Hoy dicho artículo lo publico sin editar en mi propia web, a fin de dejar constancia del mismo, espero os guste:

MAYO DE 2020

 LA SEGURIDAD EN LAS ESPERAS


Las ladras ya dejaron de sonar en nuestros montes y dehesas hace tiempo. Las muestras en bosques y rastrojos también quedaron atrás. Los madrugones en pos de juntarse con los compañeros y compartir esperanzas e ilusiones en cada jornada, son un sueño de cara a la temporada que debe empezar el próximo octubre. 


Aunque los trabajos de campo se mantienen todo el año, y la conservación y gestión es también caza, estas semanas en pos de volver al acecho se nos han hecho largas. Si buscásemos un símil, diría que nuestras ganas de vivir nuestra pasión se dan de bruce una y otra vez con la puerta cerrada de la veda. Pero no todo es para siempre, los días desde hace ya unas semanas son más largos y las noches agradables, y esa puerta que tanto nos desespera se pone entreabierta, pues muchos llega el momento de cambiar los madrugones de la general por los atardeceres en el campo, en pos de comenzar la época de las esperas. 


Es cierto que muchos, como yo mismo, realizamos esperas también en invierno, pero no hay lugar a la duda que con la finalización de la temporada y las restricciones en cuanto a modalidades que ésta conlleva, las esperas aumentan su auge en el momento en la que los permisos administrativos llegan por un lado y por el otro el buen tiempo acompaña. No hay nada como la dulce sensación de la caída de la noche con los dulces aromas que el campo desprende en los meses primaverales o de comienzo del estío. Ante este “inicio de temporada de esperas” es prudente repasar y tener en cuenta varias medidas de seguridad para su práctica, pues aunque sea una de las modalidades de caza donde menos accidentes de caza se dan, no es menos cierto que debemos siempre ponderar las precauciones y no hacer de menos los problemas que pueden surgirnos en la oscuridad.


Primeramente antes que echarnos al monte para iniciar la temporada, deberemos repasar que todo el equipo se encuentra en perfectas condiciones, así como incluir aquellos elementos que nos falten en los mismos. Comprobaremos que el arma está en un estado perfecto, verificando que no tiene ningún elemento que pueda obstruir sus mecanismos ni la salida de la bala. También nos aseguraremos que la munición no presenta defectos y está en condiciones de uso. Los elementos de visión en la oscuridad tales como linternas, frontales o similares pasarán nuestra revista igualmente, sin obviar que repondremos o cargaremos baterías o pilas para su uso, al igual que incluiremos en nuestro equipo un repuesto de éstas, para en caso de necesidad no quedarnos a oscuras en el campo. Imprescindible es comprobar que en nuestro morral está incluido un pequeño botiquín que pueda resolver problemas mínimos que nos puedan surgir ante alguna caída, corte o herida. Incluir algo de agua y algún dulce con azúcar no ocupa lugar y también puede ser útil. Una batería externa para el móvil, perfectamente cargada, es importante para en caso de emergencia no quedarnos incomunicados. Los cascos de protección auditiva, por mucho que sólo sea un disparo el que vamos a realizar, a lo sumo 3 o 4, son igualmente recomendables para evitar daños en nuestros oídos. Para finalizar y no por ello menos relevante, confirmaremos que tenemos el seguro y las licencias de caza y armas vigentes.


En cuanto a las tareas previas de campo, y debido a la moda que por redes sociales se ve últimamente, es necesario recordar que los atrayentes a base de alquitrán, no sólo son ilegales (incluyendo evidentemente su uso final como caza), sino que suponen un riesgo de incendio para nuestros montes y campos que no nos podemos permitir.


En el día de salir a cazar, es vital comunicarse con el resto de cazadores del coto que tengan permitido o tengan previsto salir esa noche al campo, para saber donde estará cada cual colocado, evitando posiciones en el monte que puedan ser peligrosas y a la postre dar con equivocaciones fatales. Sé que los cazadores por norma somos reacios a compartir nuestras ubicaciones para evitar dar pistas a otros sobre nuestros cazaderos, pero la seguridad debe de estar por encima de estas cosas siempre. Es mejor que un compañero termine haciéndose con un jabalí en un puesto preparado por uno, que tener que lamentar desgracias futuras por guardar un secreto.


Una vez estemos en el puesto, prepararemos todos los utensilios que podamos utilizar de tal forma que los podamos usar y localizar sin necesidad de encender ninguna luz. Y cuando estemos listos, desenfundaremos y cargaremos la munición de nuestra arma que habremos llevado previamente enfundada y descargada hasta el puesto. Revisaremos la distancia de tiro y las zonas de seguridad. El seguro siempre lo tendremos puesto y solamente lo quitaremos justo en el momento del tiro. Cuidaremos la posición del arma durante la espera, evitando que haya elementos que puedan golpear el rifle o introducirse en el gatillo, así como cuidar donde apunta cuando lo tengamos en las manos o apoyado. No hay que olvidar que los puestos deberían de estar en predisposición de poder realizar lances en los que la trayectoria de la bala sea limpia y quede enterrada, evitando zonas de piedras y rebotes y rehusando siempre de tirar al viso. 


Una vez en el puesto es conveniente mantener la calma y dar el mayor sentido de la palabra a la modalidad que estamos practicando, “espera”. Si tenemos la inmensa fortuna de que algún animal entra a nuestra zona de tiro, verificaremos que se trata del animal que deseábamos abatir. Soy consciente de que en algunas comunidades autónomas no se permiten las esperas con luz artificial, lo cual me parece un despropósito absoluto y fuera de toda línea de seguridad, por lo que rogaría extremar la precaución y sólo accionar el gatillo en caso de una total seguridad de saber a qué disparamos, es mejor que el guarro se valla y tentarle otro día que lamentar un error fatal. En caso de estar en comunidades donde sí se permita el uso de linternas y focos, iluminar al animal cuando intuyamos que está en la posición deseada de tiro para verificar que es lo que buscamos, puede que demos ventaja al animal pero toda precaución es poca. Sobre esto último actualmente hay en el mercado un gran abanico de sistemas de visión nocturna, que no de puntería nocturna que actualmente están prohibidos, que pueden ayudarnos a cerciorarnos con mayor exactitud a que vamos a iluminar a posteriori y que nos permitirán realizar el lance con una mayor seguridad, con lo que yo recomendaría su adquisición.


En caso de haber tenido un lance mantendremos la calma, y daremos unos minutos a la tranquilidad y a escuchar el campo. Aprovechando para recoger de forma ordenada todo el equipo, incluyendo las vainas. Pasado este tiempo con la linterna intentaremos desde nuestra posición determinar si está el guarro en el suelo o si por el contrario no se le ve. Sea como fuere nos acercaremos a la zona de tiro con la linterna y/o frontal encendido. Si en las inmediaciones se localizase el animal, nos reafirmaremos en que está completamente muerto, antes de acercarnos para sacarlo. Los cochinos heridos, como me decía mi abuelo, son peligrosos independientemente de su tamaño, y nos pueden crear situaciones de peligro innecesarias. Si por el contrario no viéramos el animal y este hubiera marchado herido, sobre todo en situaciones donde el jabalí se hubiese enmontado, es mejor dejar el cobro y el pisteo para el día siguiente a la luz del día y en caso de no poder nosotros, pedir el favor a algún amigo. Andar de noche por el monte supone riesgo y más si tenemos que salir de nuestras zonas de seguridad marcadas y sin saber en qué estado estará el animal. Insisto en que posponer esta situación es la mejor decisión segura posible.


Finalmente, con lance mediante o no, toca retirarse del monte. Igualmente incidiremos en llevar linternas encendidas para no sólo iluminar nuestra senda de salida y evitar posibles complicaciones, sino para ser visto con claridad por posibles compañeros. Particularmente aunque sé que habrá quien lo critique, me gusta salir de mi puesto hablando, silbando o cantando incluso, con el único fin de dejar bien a las claras que soy yo y no otra cosa quien se está moviendo de vuelta. 


Cazar seguro no sólo es responsabilidad, es alivio y confianza para poder disfrutar de nuestra pasión. Confío y deseo que tengáis unas esperas satisfactorias en esta nueva temporada que comienza para muchos, en las que las anteriores consideraciones comentadas, sirvan para recordar o guiar las salidas tras los cochinos bajo el abrigo de la luna y las estrellas, con la mayor seguridad posible. 



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VIDEO PARA CAMPAÑA #STOPACCIDENTESDECAZA EN YOUTUBE - SEGURIDAD EN LAS ESPERAS


En mayo se publicó en el canal de Mutuasport, compañia lider de Seguros de caza, y para la cual realizo colaboraciones, un vídeo realizado por mi para la CAMPAÑA #STOPACCIDENTESDECAZA. (clik aqui para ver la misma entera)

Me tocó dentro de esta campaña dar consejos sobre la seguridad en las esperas, os dejo el mismo para concienciar sobre la misma.




¿CÓMO DISTRAER A LOS PEQUES EN CASA?

  




En el pasado mes de Abril y en mitad del primer confinamiento generalizado por coronavirus, realicé un pequeño artículo para MUTUASPORT, sujeto a nuestro acuerdo de colaboración, en el cual daba alguna idea sobre cómo distraer a los peques en casa. 

Os dejo enlace a la publicación original aquí

Así como el texto integro a continuación:


¿Cómo distraer a los peques en casa?

 El confinamiento en casa está claro que está poniendo a prueba a todos nosotros. Ver cortada parte de nuestra libertad, es un ejercicio complicado desde todas las perspectivas, pues en muchos casos supone privarnos de poder hacer muchas cosas que habitualmente hacemos, incluidas en muchos casos la necesidad de trabajar. Por tanto y en resumidas cuentas el maldito “covid-19” nos ha traído mucho tiempo en casa, que a veces no es fácil de gestionar, ni de aprovechar ni tampoco lo es para entretenernos cuanto menos. Si todo esto es complicado, sumemos a la ecuación tener niños en casa con este mismo problema, la mezcla puede ser explosiva.

 

Entretener a alguien ya es complicado y a un niño que ya a estas alturas está bastante cansado de todo, más. Desde aquí vamos a intentar dar una idea a todos esos papis y mamis con peques en casa que nos lean con el fin de darles un nuevo entretenimiento y además por ser este el lugar que es, uno que tenga que ver con el campo, la naturaleza, la caza y la pesca.

 

YO OS PROPONGO HACER DIORAMAS O MAQUETAS CON PLAYMOBIL u OTROS JUGUETES EN CASA

Siendo yo el autor del artículo esta idea no podía faltar, jeje. Quien más y quien menos que tenga en casa peques y que además le guste el campo, debe tener en casa figuras de playmobil o de plástico u otro material relacionado con el mismo. Jugar con ellos es fácil, incluso hacer pequeñísimas escenas, pero ¿habéis planteado darle un sentido a la colocación de dichos juguetes con un fin decorativo temporal para representar toda una escena más amplia?

 

Me gustaría animaros a que hijos y padres os unáis en equipo para realizar un diorama, es una buena forma para enseñar a nuestros hijos sobre campo a través de sus juguetes con la que además se puede pasar un rato entretenido colocando y donde además también habrá que hacer manualidades y al final del todo aprender de la experiencia.

 

Para ello lo primero que debéis hacer es pensar que acción queréis recrear, vamos a poner como por ejemplo avistamientos de fauna en una dehesa.

Lo primero debemos pensar donde recrear esto, una mesa puede ser un buen sitio por tratarse de un lugar firme.

Seguiremos por el paisaje, para implicar a nuestros hijos les pediremos que en algunos folios coloren el que pueda ser el suelo, aquí la única limitación será lo que os queráis complicar. Podéis pintar arena, hierba, flores, caminos incluso un rio. Dejad que sean los peques los que decidan los elementos, les harán sentirse importantes en este proyecto.

 

Una vez tengamos el suelo, toca pasar a los elementos decorativos. Si tenemos árboles, arbustos de juguete los pondremos sobre el folio, sino se puede buscar cualquier cosa que simulen serlo. También podemos poner algunas piedras si tenemos. Si no tenemos nada, podemos fabricarlos con cartón, recortándolos y coloreándolos. También podemos usar plastilina… Lo importante es darle continente a nuestro diorama. Podéis incentivar a los niños haciéndoles buscar por la casa, de forma ordenada cosas que os puedan servir, su imaginación seguro os sorprenderá. Una vez seleccionados, los colocaremos intentando que los elementos más grandes queden al fondo y los más pequeños delante. Hay veces que justo al revés puede quedar mejor. Probad hasta que os guste vuestro decorado.

 

Ahora toca elegir nuestros protagonistas. Por un lado la fauna y por otro las personas. Aquí es importante a la hora de colocar cada figura, darle un sentido, una explicación de porqué está en cada lugar colocado. Por ello es positivo y educativo explicar en cada colocación a nuestros peques porque por ejemplo no pondremos a un ciervo en una copa de un árbol, o a un jabalí felizmente comiendo en medio de una manada de lobos. Darle a este punto seriedad y objetividad dará más realismo al conjunto, aparte de que sin darnos cuenta habremos podido posiblemente haberles dado una clase sobre campo y naturaleza a nuestros pequeños a través de sus juguetes. Seguro que luego el mismo podrá explicarle al papa o mama que no haya participado de la actividad el diorama todo lo que ha aprendido y a desentrañar el mensaje de las escenas recreadas.


Finalmente puede ser una buena idea hacerle unas fotos de recuerdo (y si las hacen nuestros niños mejor aún) antes de recoger, pues os permitirá recordar este maravilloso arte temporal que habéis hecho, y compararlo con otros dioramas futuros y diferentes que podáis hacer.

 

Espero os parezca una propuesta divertida y diferente.

 

Dani Gómez

Creador de Playmocaza.es


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viernes, 16 de octubre de 2020

VIDEO DE PRESENTACIÓN DE PLAYMOCAZA Y CAZA Y RESPETO

¿Qué es Playmocaza? En menos de 60 segundos te lo explico con el siguiente vídeo.




¿Qué es Caza y Respeto? En menos de 60 segundos te lo explico con el siguiente vídeo.





Espero que OS guste!


                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            










martes, 13 de octubre de 2020

SOBRE LOS CERCONES



Esta publicación viene a dar respuesta a mi opinión a la history que publiqué ayer en mi instagram.


En ella me preguntaba a qué llevaba a una persona a ir a un cercón.

Recibí muchas respuestas, algunas sobre los propios cercones en sí, y bueno me apetecía compartir con vosotros mi impresión sobre todo esto.

Mi opinión es clara y concisa sobre el tema, allí donde no se da los pilares cinegeticos básicos de dificultad, escasez e incertidumbre por un lado, y por otro de conservación, gestión y equilibrio del medio, son posiblemente menos caza.

Esto último y aplicándolo al tema de los cercones implica que haya diferencias claramente entre unos tipos de cercones y otros y por tanto que los acerque más o menos a los valores anteriormente descritos. De todo hay en la viña del señor claro está, y no todo puede considerarse del mismo modo.

Respondiéndome de forma literal a la pregunta que me hacía, pienso que las personas que van a los cercones, ni son más ni son menos cazadores, son simplemente personas que buscan otro tipo de experiencia, dónde sumando a la incuestionable sociabilidad del acto montero, y el mejor o peor servicio que les ofrezcan (raro será que esté sea malo) buscan que dicha experiencia suponga eliminar la variable de la incertidumbre, y hacerse con animales de cierto porte, algo que en otro tipo de actos cinegéticos sociales es una lotería. 

Yo confieso que la montería en cercón de por si no es la que más me atraiga, pero respeto muchísimo su existencia, primeramente porque hay gente que vive de ello, porque centraliza unos ingresos vitales en nuestro desamparado rural, y sobre todo porque hay gente que lo consume y los disfruta.

Se que habrá gente que piense que lo mejor sería eliminar su existencia pues su imagen daña la imagen de la caza ante los ojos de la gente no cazadora, poniéndola en entredicho, pues que queréis que os diga, esto va en el mismo saco que otras muchas actividades cinegéticas con mejor aceptación global entre nosotros.

Para cerrar confesaré que mi nivel económico no me permite ni siquiera plantearme la opción de en un futuro cercano ir a este tipo de actividades, pero no me importaría hacerlo si esto cambiase de alguna manera pues para empezar me permitiría conocer este mundilllo de primera mano y sobre todo, y porque no, disfrutar de la experiencia, por supuesto  eso sí, contextualizando adecuadamente todo, y llamando a cada cosa por  su nombre. 





viernes, 9 de octubre de 2020

LA NOCHE DE REYES PARA NOSOTROS.

 

Hoy para mi es una noche especial, la de la vispera del comienzo de una nueva temporada de caza. 


Año tras año, y ya van unos cuantos, no dejo de ponerme nervioso esta noche. En realidad todas lo hago en mayor o menor medida cuando tengo cacería al día siguiente, pero es que esta en concreto me mata. El estómago me empieza a girar, los nervios afloran por toda mi piel y la cabeza no deja de imaginar e idear todas las variantes posibles unas veces y en otras intenta distraerse con otras ideas para no sentirme obsesionado, aunque esto en sí mismo puede que lo sea.


Hoy no sé si dormiré, puede que el cansancio acumulado de madrugar toda la semana termine cerrándome los ojos y me de una tregua, mas en sueños, la cosa seguirá...y posiblemente poco rato. 


Llegaran las seis, hora que ya he fijado en el despertador, pero yo en la penumbra de mi cuarto, estaré despierto y vestido para entonces desde hace rato por que el miedo a que no suene éste me hara estar en guardia... Esta sobreexcitación que siento no sé porque me sobrepasa pero es lo que hay, no lo puedo remediar.


Quizás un valium, una tila o incluso algún relajante variarán todo esto, llevándome a un estado más sobrellevadero... La caza es la liberación de mis pasiones, y mientras esto sea así,  la caza será mi compañera y además acaso no es más bonito que a mis treintaypocos siga viviendo mis pasiones como un niño se siente en la noche de Reyes...


SALUD, BUENA TEMPORADA, PACIENCIA A LOS QUE NO PODAIS SALIR AÚN Y SOBRE TODO SEGURIDAD!!!


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lunes, 5 de octubre de 2020

Los Barreros y La Fuente, primera y tercera montería de la temporada 19-20

 Como ya relate hace unas entradas, con los anteriores vídeos de mediaveda (pincha para ver el primero aquí) (el segundo aquí) di inicio a nueva temporada de nuevos reportajes, concretamente como ya sabéis a los de la temporada anterior, la 2019-2020. Como ya iréis viendo a lo largo de las siguientes publicaciones se trata de la mejor temporada que particularmente he tenido, tanto desde el aspecto de jornadas cinegéticas acumuladas, como de lances realizados, como de animales abatidos. Nunca había cazado tanto a todos los niveles posibles. 

Os invito pues con los alicientes anteriormente descritos a que me acompañéis a revivir todas estas experiencias acumuladas comenzando por el vídeo que hoy os presento. Los más veteranos siguiendo mis andanzas ya sabréis que no guardo ningún tipo de cronología más allá que publicar las temporadas por completo antes de lanzarme a una nueva salvo excepciones, y que suelo mezclar varias monterías por vídeo y según me va pareciendo.

Hoy concretamente el vídeo trata sobre la primera y tercera montería de la temporada, ambas dos manchas pertenecientes al coto cinegético de Alcoba en Ciudad Real. Dos monterías que aún siendo ambas dos de umbría, son antagónicas en cuanto a todo, los Barreros, un valle querencioso y pequeño que habitualmente deja muy buenos resultados y la Fuente, en sierra, cerrada, larga y difícil de montear, y que guarda muy bien a los cochinos en sus hoyas, lo que conlleva resultados discretos en muchas ocasiones. 

Como pueden llegar a ser las cosas que con todo lo dicho, y que cumpliéndose en lo que a resultados generales se refiere, fuese en la experiencia general totalmente al revés. Siendo de hecho el puesto que ocupe en la Fuente en el que más he tirado y divertido de toda mi vida como montero. 

Sin más y sin ánimo de extenderme por el momento, os dejo con el vídeo esperando que os guste.




A partir de aquí, sólo leer si se ha visto el vídeo pues entro a destripar cada día como reseña más exacta de lo que fue cada jornada.

Los Barreros, celebrada el 19 de octubre, fue una montería que en lo general fue una barbaridad. Cambiada en el último momento por estar cargada de reses, y llevando la montería hasta las 51 piezas abatidas, récord de la mancha desde que tengo registros del año 1992 hizo que la directiva del coto se sumara un gran acierto a su haber. Pero como serán las cosas que en lo personal, tuve la mala suerte de sacar el mismo puesto que el año anterior, en una de las dos zonas menos querenciosas de toda la mancha, y siendo la quinta vez que ocupo dicho lugar, al que propongo le cambien el nombre de numero 8 del cortadero chico por el puesto de los venteños, que es el mote de como nos conocen en el coto, bueno a mi desde que saque al mundo el proyecto de playmocaza, me llaman también "playmo" "playmobil" o "playmocaza". Volviendo a la reseña, dicha postura es corta, sucia y basta decir que la presencia de la gabata que me entro este año al puesto, es la primera presencia de un bicho en dicho lugar. Con lo que después de todo puedo decir que no estuvo nada mal en esta ocasión. Concluyo diciendo que como se puede ver en el vídeo dicho animal fue respetado lógicamente. Como nota curiosa añadir que era la primera vez que cazaba solo en montería en Alcoba, y que en la ruta hacía el pueblo, pude grabar por primera vez un muflón en las Salcedas.

La Fuente, celebrada el 10 de noviembre, se presentaba complicada por el mucho aire que azuzaba el monte y que además venía querencioso para los cortaderos. En lo general se dió dentro de la media con 12 piezas cobradas. En lo particular, la mañana comenzaba con desazón al sacar el uno de la cuerda, el también conocido como el de la esquina del repetidor, un puesto que ya habíamos tenido 20 años antes y que no nos ofreció nada en aquella ocasión, y que particularmente no me gustaba por ser esquinero, por la querencia del aire, y por lo cercano de la suelta. No esperaba nada aquella mañana. He de decir que el puesto esta en lo alto de unas rocas lo que dan una maravillosa visión, y el tiradero es muy amplio posiblemente de los más grandes de la montería y del coto, y además con una panorámica preciosa. En fin sea como fuere no me gustaba vaya usted a saber. Cuan equivocado estaba, cuando este puesto ha pasado por el mejor de cuantos he tenido hasta la fecha. Primeramente con el lance al zorro, que me costo cuatro balas incluida una recarga hacerme con él. El bonito navajero al que posiblemente tire antes de tiempo y largo, pero al que vi muerto antes de tirar la única bala que necesite para tumbarlo para siempre, y de cuya detonación sorpresivamente emergió un batallón de guarros de todos los tamaños de todos lados, que no había visto en primera instancia, yéndome a por uno de ellos. Le dí según mi criterio de entonces, pero no pude cobrar ni ver sangre en el tiro, aunque más tarde según relataron los rehaleros creían que podría tratarse de uno que se habían comido los perros mucho más abajo. Si esto ya no era moco de pavo, aún tuve otro gran lance. Ya casi por el perdedero de arriba, surgieron dos guarretes medianetes dispuestos a cruzar al testero de enfrente. Por tirarles en lo limpio, y dándome un segundo para ajustar el visor al máximo de su 1,5 por 6, les hice el lance al paso del camino, donde fallé el tiro por centímetros de alto. El tiro aceleró a los guarros y los hizo cambiar su ruta , bajándose algún metro lo que les llevaba derechos a un muro de roca. Buscando no precipitarme con el siguiente tiro, y al ver que los guarros al llegar al citado muro de piedras y siguiendo su bajada se obligaban a acercarse a nuestra postura. Me decidí por dejarles llegar y cuando superaran la limitación de tiro que tenía con mi padre, pues aunque estaba pegado a mi y un metro por debajo mía estaba justo en linea de tiro, con lo que necesitaba correr la mano. El plan era bueno y me daba unos segundos de espectáculo, algo raro en los puestos de alcoba, que saboreaba como nunca entre tanto me relamía por como quería jugar el lance. Cuando los guarros superan la zona de seguridad con mi padre, me encaro (hay quien hubiera seguido los guarros por el visor, pero para mi la seguridad es lo primero y no hay negociación posible en esto) y no veo los animales, el aumento que había metido al inicio del lance, cuando tenía 150 metros se había quedado inutilizado a los 60 que necesitaba ahora, con lo que en el reajuste perdí el tiempo y el sitio adecuado para ejecutar mi plan a la perfección. Tras el reajuste y con los bichos algo tapados y más lejanos de lo que hubiera deseado, vamos lo que se viene a llamar ya pasados, realicé dos tiros, el primero fallido, sin apreciar donde quedó entre medias de las jaras que ya medio tapaban a los jabalíes, pero en el siguiente, tanto mi padre como este que hoy escribe, apreciamos que el bicho ladeaba claramente, dándonos a entender que lo había dado. Finalmente y tras rastrear efusivamente no vimos ni gota de sangre a la que agarrarnos para hacer una búsqueda fiable. Sea como fuere y pese a los animales fallados, y no cobrados, teníamos en nuestro haber un precioso zorro y un buen navajerete que me daban una inmensísima alegría en un gran y divertido puesto, que de entrada no me gustaba pero que desde entonces guarda un bonito recuerdo en mi corazon de montero. 

Como punto final a esta extensa entrada dejo algunas fotos como recuerdos de dichos días.

Barreros, 19-10-19








La Fuente, 10-11-19