Relato de Montería


Otro nuevo relato mando al concurso, pero esta vez quería mandar algo diferente

por lo que decidí escribir el relato en forma de un poema medio decente.

¿Y ahora sobre que hablo en esta dificil tarea?

Ya está, ya tengo clara la idea.

Hablaré sobre mi primera montería

que tuvo lugar en mi querida Sierra Morena de Andalucía.

 

Es la primera vez que uso este estilo al escribir un relato.

Como dirían los toreros, soy nuevo en esta plaza.

Pero sin dudas merece la pena intentarlo

por la gran idea de Dani de playmocaza.

 

 

 

Tenía la fecha marcada en el calendario desde hacía tiempo y por fín llegó el 11 de Enero.

Era la primera vez que de caza mayor con mi arma salía. Había ido otras veces de acompañante con un amigo rehalero, pero nunca me había puesto mi atuendo de montero.

 

Esta vez sí! Mi pantalón de pana, mi chaleco y mi sombrero.

Si os digo que estaba tranquilo mentiría

Pues una sensación extraña mi cuerpo recorría

La incertidumbre y el nerviosismo fueron protagonistas toda la noche en mi cama,

vueltas y más vueltas, mirando el reloj deseando que me sonara la alarma.

 

Cuando llegó el ansiado momento y por fin sonó el despertador

En menos de lo que canta un gallo un servidor se levantó.

Un último repaso a todo para ver si nada olvidaba:

Llevo el morral, el cuchillo, las balas y el arma

creo que no se me olvida nada.

 

Me sentía lo mismo que un niño la noche de reyes

o como también se dice, un niño con zapatos nuevos

Y antes de darme cuenta me encontraba en el bar “Los bueyes”

con un buen plato de migas, chorizo y un par de huevos.

 

Apenas terminado tan exquisito manjar, por el fondo apareció Mateo

Era uno de los encargados de la finca, iba a comenzar el sorteo,

primero unos rezos a la virgen de la cabeza, patrona de los cazadores

y posteriormente un viva por España y por todos los españoles.

 

Dicen mi nombre, me acerco a la mesa y saco la tarjeta

El puesto número 1 de la armada “La veleta”.

Decían los entendidos que era un puesto bonito al lado del pantano,

Fíjate si sería bueno, que hasta los postores me dieron la mano!

 

Una vez en el puesto, me quedé sin palabras...

Valla puesto bonito! De esos que siempre soñaba

Encinas, poca maleza y con buena visión

Vamos! Soltad las rehalas! Que empiece la acción!!

 

Ladras, carreras y tiros de los puestos vecinos,

por el mío sólo una hembra seguida de rayoncillos

Y como bien me enseñaron desde chico, lo mismo que entró

entre las encinas y los lentiscos se marchó.

 

Ya casi al final de la cacería,

cuando pensaba que de vacío me iría

Un podenco campanero, blanco y solitario

Se frena ante un lentisco q escasos metros mío,

ladra y ladra pero no se atreve a entrar

¿Sería esta mi oportunidad?

 

Desde lejos le llegaron refuerzos al perro

dos alanos un mastín y otro podenco.

Ahora sí, se meten dentro los dos perros de presa

y tras unos segundo, me llevo la sorpresa!

 

Un gran macareno llevaba todo el rato alli encamado

Y como alma que lleva el diablo sale directo al pantano.

Apunto, contengo la respiración y disparo.

El primer tiro al suelo, el segundo también lo he fallado,

pero en el tercero, bendito tercero! En el codillo le he dado!

 

Cayó seco al suelo, como me gusta que las reses caigan

que no sufran, que no huyan heridas y se vayan!

 

Menudo machazo al acercarme!

De verdad esto era real? Tuve que pellizcarme.

Sí, era todo de verdad

en mi primera montería

había matado un buen semental.

 

Menuda boca! Daba miedo contemplarlo tan cerca

Y como sé que los cazadores somos unos mentirosos

y que nuestras hazañas exageramos un poco

aquí mando esta fotografía

que preside mi mente desde aquel día.

 

Relatos que gusta recordar al calor de una candela,

con los amigos la familia y la gente buena.

Aquí pongo el punto y final a esta pequeña vivencia:

Vuestro amigo Manu Ruiz de @PasiónCampera






Autor: Manu Ruiz de @PasiónCampera






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